29 mar. 2008

La batalla de Pilckem ridge, 31 julio - 2 agosto 1917 (I)


La batalla de Pilckem ridge o cresta de Pilckem es la primera de las operaciones bélicas que componen la llamada 3a batalla de Ypres o batalla de Passchendaele. El comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Británicas (BEF) Sir Douglas Haig escogió al general Gough, al mando del Vº ejército, para planificar y llevar a cabo la captura de las posiciones alemanas situadas en las tierras elevadas al nordeste y este del Saliente de Ypres.
Para la fase de planificación, el general Gough trasladó el 1 de junio su estado mayor a La Lovie Chateau, cerca de Poperinge. Los preparativos previos a la batalla fueron minuciosos y detallados. La ofensiva que se preparaba en el sector de Ypres tenía como objetivo primordial romper el cerco defensivo alemán que rodeaba el Saliente de Ypres, y que tenía una profundidad de unos dieciséis kilómetros. La inteligencia británica informó al estado mayor que las fortificaciones de hormigón y los espesos cinturones de alambre de espino a los que la BEF tendría que hacer frente se habían instalado en el intervalo entre la batalla de Messines y el inicio planeado de la batalla. Los servicios de inteligencia también informaron, correctamente, de que el ejército alemán disponía de cinco divisiones en la línea de frente, más 4 divisiones más en reserva, más 4 divisiones un poco más alejadas pero prestas para un posible contraataque. El general Gough iba a disponer para el ataque de 9 divisiones. La preparación y entreno de las tropas británicas se llevó a cabo en los campos de entrenamiento que se habilitaron en las áreas alrededor de Poperinge durante junio y julio. Los preparativos para el ataque anfibio que iba a llevarse a cabo bajo el mando Rawlinson en el sector de Nieuport fou interrumpido el 10 de julio de 1917 por un exitoso ataque alemán contra las fuerzas británicas destinadas en la zona. Los alemanes la bautizaron como Operation Strandfest.

El sistema fortificado alemán se basaba en una serie de arcos semiconcéntricos alrededor de Ypres. Este estaba compuestos por las siguientes líneas:
a)la línea de frente;
b)una segunda línea que iba desde Bixschoote, recorría la falda posterior de la cresta de Pilckem (Pilckem ridge) y que bajaba a la carretera de Menin (Menin road);
c)la tercera línea, unos 1.800 metros más atrás, de Langemarck a s'Graventafel y llegaba al bosque de Glencorse (Glencorse wood);
d)el Steenbeck, el mayor de los ríos o riachuelos que recorrían el frente de Flandes;
e)la llamada Iª línea de Flandes, que corría por delante de Passchendaele e iba por detrás de Polygon wood, a unos 5 kilómetros de la línea de frente británica. En esta línea permanecían refugiadas las divisiones Eingriff preparadas para los contraataques que debían llevarse a cabo en primera línea;
f)la IIª línea de Flandes, de Passchendaele a Menin, estaba en construcción;
g)la IIIª línea de Flandes, también en construcción, al este de Passchendaele;

Los límites que estableció Gough fueron por el flanco norte -ala izquierda- el bosque de Houthulst (Houthulst forest) y por el flanco sur -ala derecha- el punto más alejado del cual sería Klein Zillebeke. En el extremo norte del flanco izquierdo participaban dos divisiones francesas, en apoyo de la BEF. El IIº ejército de Gough a la derecha no participaría al inicio de la ofensiva.
La longitud total del ataque fue de unos doce kilómetros. Plumer y Rawlinson le sugirieron limitar la longitud del avance a un kilómetro y medio, para que la artillería pudiese ser traslada para el siguiente avance. La propuesta de ambos se realizó incluso antes de que el ejército alemán se fortificase fuertemente en sus posiciones. No obstante, el optimista Gough planeó un avance de casi cinco kilómetros de profundidad, en cuatro fases, sólo para el primer día de ataque !!! El objetivo sería Langemarck - Polygon Wood - Broodseinde. Gough tenía en su poder detallados informes de la inteligencia militar que describían las defensas enemigas de forma absolutamente minuciosa.
El jefe de operaciones del Cuartel general de Haig, John "Tavish" Davidson era escéptico con el planificación y la estrategia. Apuntó que la situación alejada de los objetivos restaría efectividad a la artillería y recomendaba, como Plumer, unas previsiones más reducidas en el avance, un poco más de 1.600 metros. Haig, haciendo gala de su tozudez, hizo caso omiso y encontró en el plan de Gough el único capaz de romper las líneas enemigas. No obstante, Haig estaba preocupado por la actitud de Gough al menospreciar el esfuerzo que sería necesario para capturar el flanco sur del ataque, pero a pesar de sus inquietudes no interfirió en los planes de Gough.
Fijados los límites de la ofensiva y las unidades que tomarían parte, faltaba decidir el alcance y la potencia de la preparación artillera. Gough decidió que el ataque iría precedido de un impresionante y potente bombardeo preliminar que comenzaría el 16 y acabaría el 25 de julio (fecha prevista para el ataque). El número de piezas de artillería que se mobilizaron con todo sigilo al frente de Ypres fue de unas 2.300 (750 de artillería pesada y 1430 de campo). A pesar del gran número de piezas, éste estaba lejos de la cantidad requerida según los cálculos previos sobre la potencia de fuego necesaria. Igualmente, el bombardeo previo no hacía tanto hincapié en la destrucción de las defensas de alambre de espino como en Messines, y este aspecto provocó que en algunos puntos de la zona sur del ataque las defensas alemanas quedasen prácticamente intactas. El bombardeo previo al ataque comenzó el 16 de julio -según lo planeado-, pero algunas piezas de artillería pesada británicas se retrasaron y el mal tiempo dificultó el calendario. Estos imprevistos provocaron que la fecha de inicio del ataque se trasladase al día 31 de julio. Hasta ese día, la artillería británico lanzó sobre las defensas alemanes más de 4.300.000 proyectiles. A pesar de las escalofríantes cifras, los daños fueron insuficientes –sobretodo en la zona sur del ataque (Gheluvelt plateau)- ya que unas 64 fortificaciones de hormigón armado con sus respectivas unidades de ametralladoras quedaron intactas para el momento del avance de la infantería. Los efectos de la artillería fueron más determinantes en el eje y flanco izquierdo del ataque. Los responsables del avance británico enfrente de Gheluvelt plateau mostraron su inquietud ante los insuficientes daños y desperfectos de las defensas alemanas. Desgraciadamente sus temores se harían realidad y la resistencia alemana en el flanco sur del ataque sería crucial para el desenlace final del mismo.
El bombardeo culminó con un increible crescendo en el momento de saltar la trinchera a las 3.50 de la madrugada del 31 de julio de 1917. La decisión de un bombardeo previo de este tipo se debió al impresionante cordón defensivo alemán. Los mandos británicos defendieron este sistema –utilizado con anterioridad- con el pretexto de destruir totalmente las defensas enemigas; pero como en el Somme, pecaron de optimismo, sacrificando el elemento sorpresa.
Cuatro días antes del inicio del ataque, una patrulla de la Guards division en la orilla oeste del canal de Ypres, al norte de la ciudad, descubrió que el enemigo había evacuado sus posiciones debido, seguramente, al bombardeo británico, y ante el descubrimiento, la Guards division se apresuró a cruzar el canal y ocupar las trincheras enemigas.

Continua en: La batalla de Pilckem ridge, 31 julio - 2 agosto 1917 (II)

27 mar. 2008

El Saliente de Ypres (1914-1918)

Evolución del Saliente de Ypres (1914-1918)

24 mar. 2008

La batalla de Brooseinde ridge (4 de octubre de 1917)

Un regimiento de los Yorkshire en marcha por el sector de Broodseinde, University of British Columbia collections

La batalla de Broodseinde (4 de octubre de 1917), fue la última de las exitosas operaciones denominadas “bite and hold” -morder y aguantar- comandadas por el general Herbert Plumer durante la fase intermedia de la batalla de Passchendaele. Las dos primeras batallas con este sistema fueron los ataques a Menin Road Ridge, del 20 al 25 de septiembre y el de Polygon Word, del 26 al 27 de septiembre de 1917. La tercera, la de Broodseinde ridge tuvo que aplazarse por el mal tiempo, posponiéndose para el 4 de octubre. El plan para esta ofensiva era capturar los puntos de Gheluvelt plateau y la cresta de Broodseinde (Broodseinde ridge). El ataque se planeó como las otras dos batallas, los objetivos de los atacantes estaban a unos 1.500 metros, el avance se cubrió mediante barreras de fuego que protegieron a las tropas británicas mientras los continuos bombardeos aislaron a las tropas alemanas.
Broodseinde fue una operación de grandes dimensiones que involucró a unas diez divisiones, incluyendo a dos de las fuerzas expedicionarias australianas y neozelandesas. El orden de batalla situó a las dos divisiones de los ANZAC en el centro de la línea, apoyadas por ocho británicas en sus flancos. Plumer era un firme defensor de pequeños avances en puntos concretos y limitados de la línea enemiga para luego consolidarlos mediante la excavación de trincheras improvisadas para rechazar los inmediatos contraataques alemanes.
Las tropas fueron enviadas a la línea de frente un día antes del ataque, el 3 de octubre. Pero 40 minutos antes de la hora zero, la artillería alemana comenzó un intenso bombardeo sobre la primera línea machacando a las fuerzas australianas. A pesar de las bajas, el plan siguió como estaba previsto. La ofensiva se inició al alba del 4 de octubre y a las seis de la mañana un intenso bombardeo británico comenzó a machacar las líneas alemanas. Cuando la I división de los ANZAC salió de sus trincheras para avanzar sobre las faldas de la Broodseinde ridge se encontraron con un ataque alemán de frente. El enemigo también había escogido el 4 de octubre para lanzar un ataque. Los australianos, a bayoneta calada, lograron hacer recular a los alemanes hasta su posición original, logrando así sus objetivos a lo largo de la cresta.
Como en los anteriores ataques –Menin Road Ridge y Polygon Word-, los británicos consiguieron sus principales objetivos y aseguraron sus posiciones cavando trincheras.
Aunque a menudo estos combates son descritos como pequeños ataques, las cifras de bajas demuestran el alcance real y la magnitud de los mismos. Los alemanes tuvieron 10.000 bajas y 5.000 prisioneros; del lado aliado, los australianos tuvieron 6.400 bajas, los neozelandeses unas 900 y los británicos 300.
El 4 de octubre de 1917 es recordado como uno de los días más nefastos en la historia militar de Alemania.
Esta serie de victorias parece animaron a Haig a creer que la rotura del frente era posible. No obstante, las torrenciales lluvias que acompañaron a la primera parte de la 3ª batalla de Ypres volvieron a hacer acto de presencia y condicionaron la batalla de Poelcapelle del 9 de octubre.
Los británicos volvieron a hundirse en el barro.

Charles Mangin (1866-1925)


Charles Mangin (1866, Sarrebourg – 1925, Paris)

Militar francés.
Los orígenes y lugar de nacimiento de Charles Mangin marcarían muy profundamente sus convicciones respecto a todo aquello que fuese alemán, ya que su localidad natal después de la guerra francoprusiana pasaría a ser territorio alemán en 1871, hecho que obligaría a su familia a emigrar a territorio francés.
Mangin se graduó en la prestigiosa escuela de St. Cyr en 1888, pasando al servicio activo en territorio colonial a las órdenes de Jean-Baptiste Marchand, en el Sudan francés durante el periodo 1890-1894. Su arrojo y coraje, al igual que las numerosas heridas –hasta cuatro- que recibió en las campañas de África le valieron la condecoración de oficial de la Legión de Honor en 1899. Durante los años 1896 a 1899 fue comandante de la escolta, al mando de los tirailleurs senegales, de la misión Congo-Nil que partió de Gabón y lo llevó a atravesar África de oeste a este. Su periplo lo llevó a participar en la llamada crisis de Fashoda de 1898. Tras Fashoda, el último de los grandes enfrentamientos entre los imperios coloniales francés e inglés, Mangin sirvió en tierras indochinas de 1901 a 1904 al mando del 8º regimiento de los tirailleurs tonkineses y después con el 6º regimiento de la infantería colonial. De 1907 a 1911 volvió al África oriental. Mangin recibió el grado de coronel en 1910 y se puso bajo las órdenes del general Lyautey que tenía las funciones de Commissaire résident général de France en Marruecos. De febrero de 1912 a junio de 1913 contribuiría a la conquista del territorio marroquí derrotando a Ahmed Al-Hiba, pretendiente al sultanato marroquí. En agosto de 1913 fue elevado al grado de general de brigada y adscrito al estado mayor de l’Armée.
Al inicio de la Primera Guerra Mundial, Mangin fue elegido para comandar una brigada en el Vº Cuerpo de l’Armée a las órdenes de Lanzerac tomando parte en la retirada del Marne. A finales de agosto de 1914 fue promovido a general de división, y la 5ª división de infantería de Rouen que comandaba tendría un papel preponderante en la batalla de las fronteras en 1914, concretamente en Charleroi y también en las batallas del Artois, las de mayo-junio y septiembre-octubre de 1915. En 1916, al inicio de la batalla de Verdun, Mangin era el comandante de la 5ª división que formaba parte del cuerpo de ejército al mando de Robert Nivelle. En mayo de 1916, Mangin comandó un fallido y sonado asalto para reconquistar Fort Douaumont con cuantiosas bajas que le relegarían a un segundo plano. El general Lebrun que reemplazó a un Robert Nivelle promocionado, ordenó a Mangin otro ataque “político” en el sector de Verdun, pero su negativa a llevarlo a cabo lo apartaría aún más de las altas esferas militares. Se cree que la negativa de Mangin de realizar determinados ataques se debió más a la imposibilidad de ganarlos que por su sensibilidad en la pérdida de vidas humanas, ya que el general Mangin era conocido por sus tropas con el apodo de “el carnicero”. A Mangin se le recuerda por su notorio desprecio por la vida de sus soldados, aunque también era absolutamente cierta la leyenda que lo describía como un soldado temerario y valiente, de un coraje fuera de toda duda. Su experiencia militar en las colonias lo había llevado a tener una fe inquebrantable en las tropas coloniales negras, incluso escribió un libro sobre el poder y la fuerza de este tipo de tropas en combate, titulado La Force noire en 1910. De hecho durante casi veinte años, de 1906 a 1922 tuvo un ayuda de cámara negro, de la etnia Bambara, de gran físico llamado Baba Koulibaly y de una fidelidad incontestable. El factor o fuerza negra -como él la llamaba- junto con su concepción de la guerre à outrance lo convirtieron en un militar con fama de intrépido y valiente. No obstante, esta fama se tornó en desprecio y odio por una gran parte de las tropas de l’Armée.
Las personas que lo conocieron y trataron afirmaban que era de ese tipo de personas que se odian o se aman, no había un término medio. Vuelta a las trincheras, Mangin volvería tener el favor de sus superiores en junio de 1916 cuando lo pusieron al mando del grupo D que sería el encargado de llevar los contraataques franceses en la orilla derecha del Mosa durante los meses de junio y julio de 1916. Estos contraataques tuvieron un precio altísimo en pérdidas humanas, pero la reconquista de Fort Douaumont en octubre de 1916 fue un éxito rotundo, igual que simbólico para la France espiritual. Mangin también comandó la última ofensiva francesa del 15 de diciembre de 1916 para reconquistar los últimos fuertes en manos alemanas. A finales de 1916 fue promovido a comandante en jefe del VIº ejército de l’Armée. En 1917, el VIº ejército al mando de Charles Mangin tuvo un papel primordial en la desastrosa ofensiva conocida con el nombre de 2ª batalla del Aisne, Ofensiva Nivelle o la mayormente conocida como batalla de Chemin des dames que tuvo lugar entre el 16 de abril y 9 de mayo de 1917. Su desgracia fue mayor, al ser Mangin de los pocos oficiales de alta graduación que apoyaron incondicionalmente a un Nivelle prepotente y excesivamente soberbio en una ofensiva que desde muchos medios se criticó anticipadamente por su osadía y falta de realismo. La ofensiva adolecía de muchos puntos débiles, entre ellos un excesivo optimismo que partía de las experiencias en los contraataques de Verdun. Nivelle, de la mano de Mangin, quería trasladar el sistema de pequeños golpes efectivos de Verdun a un escenario mayor y menos limitado, con una artillería enemiga mejor situada y una defensa alemana más fortificada a la espera de un ataque que era todo menos secreto para los servicios de inteligencia alemanes. En Chemin des dames, el VIº ejército de Mangin llevó el peso primordial del ataque francés, con un balance de bajas terrible, 150.000 muertos en dos semanas, lo que provocó que Mangin fuese destituido en mayo de 1917, igual que Nivelle, que sería sustuido por Pétain. Después de Chemin des dames, el VIº ejército se haría tristemente famoso por los motines que harían peligrar el esfuerzo bélico francés. Una vez más, Pétain –gran adversario de Mangin- sería el encargado de restaurar y recuperar la moral para l'Armée. Por su parte, Mangin permaneció apartado del mando efectivo hasta que a finales de 1917 Foch le dio el mando del Xº ejército para contrarrestar la considerada excesiva precaución de Pétain. Fue una decisión más política que militar, a cuenta de los resultados. Mangin fue uno de los generales con filosofía grandmaisonita que ocupaba mandos secundarios que equilibraban las decisiones conservadoras, aunque efectivas, de Pétain. En verano de 1918, Mangin -a petición del primer ministro Clemenceau- fue totalmente rehabilitado al mando del Xº ejército, y el 18 de julio de 1918 comandó el célebre contraataque en Villers-Cotterêts que barrió el enemigo. La operación se alargó hasta el 5 de agosto, recuperando para Francia las ciudades de Soissons y Laon. Esta victoria en el flanco oeste del saliente del Marne forzó al ejército alemán a retirarse a sus posiciones originales antes de la ofensiva en primavera. Quedó demostrado que la actitud agresiva e impetuosa de Mangin fue más útil en los últimos compases de la guerra que en sus inicios.
La ofensiva Aisne-Marne de 1918 señaló el inicio de los llamados Cien días, una serie de victoriosas ofensivas aliadas, que marcarían el final de la guerra. El armisticio de noviembre no le permitió llevar a cabo la ofensiva que tenían planeada en la Lorena. El 19 de noviembre de 1918 entró en Metz, y el 11 de diciembre cruzó el Rhin por Maguncia, ocupando la Renania. Juntamente con el general Fayolle, ocupa Maguncia y la orilla izquierda del Rhin el 14 de diciembre de 1918. Mangin propusó la creación de una República Renana, formando parte de un movimiento político de separación.
Después de la victoria aliada, el Xº ejército de Mangin fue el encargado de ocupar territorio alemán, la llamada Rhineland. Allí, Mangin fue objeto de contínua polémica y controversia debido al extremismo con el que defendía sus posiciones nacionalistas. En 1919, Clemenceau decidió retirarlo de su misión en tierras del Rhin al comprobar sus aspiraciones políticas. Después de su papel en Alemania, fue miembro del Consejo Supremo de la Guerra francés e Inspector general de las tropas coloniales francesas.
En 1925 cayó gravemente enfermó, muriendo en extrañas circunstancias el marzo del mismo año. Sus restos reposan en Les Invalides, donde en 1928 se le erigió una estatua. En 1940, durante la ocupación alemana su estatua fue destruida por orden expresa de Hitler, que le destestaba por su papel en la Renania a finales de la Primera Guerra Mundial.
En 1957 se le volvió a erigir una estatua.

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