6 abr. 2008

Le Brancardier


L'Illustration, 30 mars 1918

Últimos mensajes desde Kut-al-Amara (4-1916)

The Times, 10 mayo 1916

Mesopotamia 1914-1918 (II)

Viene de: Mesopotamia 1914-1918 (I)

Ctesiphon
Townsend prosiguió su avance, y aunque tuvo que esperar unas seis semanas para abastecerse, el 22 de noviembre estaba ya a unos 40 kilómetros de Bagdad. En Ctesiphon fue atacado por las fuerzas otomanas que formaban la última línea de defensa antes de la capital. Perdió unos 4.000 hombres, un tercio de sus tropas. La batalla de Ctesiphon (22-26 de noviembre de 1915) significó el fin del rápido avance británico y supuso una derrota sin paliativos. Prevista, por los británicos, como la siguiente de las victorias en la marcha triunfal hasta Baghdad, Ctesiphon fue un crudísimo episodio bélico, donde las tropas turcas bajo el mando de Yusef Nur-ed-Din registraron graves pérdidas para finalmente derrotar al ejército británico de Townsend. Más de un tercio, algunas fuentes hablan más de la mitad, de los aproximadamente 9.000 soldados británicos e indios que lucharon en Ctesiphon causó baja, bien cayendo heridos de gravedad o muriendo. La suerte de Townsend había tocado a su fin. Sin refuerzos y previendo la llegada de fuerzas turcas de refresco, inició la retirada hacia Kut-al-Amara. Las tropas supervivientes tuvieron que hacer frente a una durísima y extrema retirada hacia la posición de Kut-al-Amara sin apenas transporte ni condiciones sanitarias adecuadas.
Mientras tanto, y ajeno al desastre, Nixon permaneció a unos 500 kilómetros de distancia, en Basora, incapaz e inconsciente de la gravedad de la situación. A todo ello, la retirada de las tropas aliadas de Gallipoli, había permitido al ejército turco enviar refuerzos a la lejana Mesopotamia, unos 30.000 efectivos.

El sitio de Kut-al-Amara
El ejército otomano, con un refuerzo de 30.000 soldados, sitió a las tropas británicas que estaban en Kut-al-Amara, antes de que el mando británico pudiese contactar con el gabinete de guerra advirtiéndoles de una posible retirada más allá del Tigris. El sitio de Kut-al-Amara se prolongó durante más de cinco meses. Tres intentos se realizaron para levantar el sitio otomano, pero las tropas británicas se encontraron con una impresionante resistencia turca que los hizo fracasar. La fuerza de rescate británica al mando del general Aylmer sufrió grandes pérdidas en Hanna en enero de 1916 y en Dujaila dos meses después. Se calcula que en las expediciones de rescate hubo más de 20.000 bajas. Finalmente, la guarnición aliada, compuesta por unos dos mil soldados británicos y otros seis mil indios se rindió el 26 de abril de 1916. Otra vez, las fuentes difieren, y se habla aproximadamente de 12.000 soldados británicos e indios. Datos aparte, las condiciones del sitio habían sido terribles. Muchos de los soldados murieron al no poder soportar un invierno extremadamente duro sin apenas atención médica.

Penitencia
La rendición del ejército de Townsend a finales de abril de 1916 conmocionó al pueblo británico, para el cual Mesopotamia era sinónimo de distante y, hasta el momento, victoriosa campaña. Kitchener se apresuró a defender el honor de las fuerzas armadas angloíndias de Kut-al-Amara, pero le fue imposible evitar el hecho que después de la humillante retirada de Gallipoli, las fuerzas aliadas habían vuelto a ser derrotadas por el ejército otomano. Mientras la rendición de Kut-al-Amara permitió la creación de una comisión parlamentaria para investigar las operaciones en Mesopotamia, peores fueron las horribles consecuencias que tuvo sobre el terreno. Las tropas británicas y indias cautivas recibieron un trato brutal en la marcha hacia el campo de prisioneros en Anatolia. De los aproximadamente 12.000 soldados que partieron de Kut-al-Amara el 6 de mayo de 1916, 4.300 murieron bien de camino, o en el campo de prisioneros.

Revancha
A pesar del desastre de Kut, la situación británica en Mesopotamia no era precaria.
En agosto de 1916, el general Sir Stanley Maude, nuevo comandante en jefe de las tropas angloindias en Mesopotamia retomó la ofensiva. En diciembre del mismo año con dos cuerpos de ejército, más de 160.000, avanzó Tigris arriba, y el 25 de febrero de 1917 capturó otra vez Kut-al-Amara. Finalmente, y de forma triunfal entró en Bagdad el 11 de marzo de 1917.
Las victorias británicas en Palestina obligaron al ejército turco a estirarse, y Maude con el objeto de asegurar la toma de Bagdad formó tres columnas que situó en los tres ríos, el Tigris, el Éufrates y el Diyala con el el firme propósito de destruir el ejército turco. Maude murió en noviembre de 1917 a causa del cólera, siendo substituido por el teniente general Sir William Marshall. Las operaciones de las tres columnas enviadas por Maude habían abierto una vía hacia el norte de Mesopotamia que permitía avanzar hacia el corazón del imperio Otomano en Anatolia. Así, una pequeña fuerza británica al mando del general Dunsterville, conocido como Dunsterforce, inició una carrera contra el ejército turco para alcanzar las instalaciones petrolíferas rusas de Bakou, que distaban a unos ochocientos kilómetros de distancia. Estos pozos petrolíferos habían quedado desguarnecidos debido a la precipitada retirada rusa de la guerra. Finalmente, Dunsterforce llegó en agosto de 1918, pero debido al continuo hostigamiento turco tuvo que retirarse.

1918
En Mesopotamia los avances a lo largo del río proseguían. El 26 de marzo de 1918 en Khan Bagdad se capturaron más de cinco mil prisioneros turcos. No obstante, algunos efectivos británicos fueron enviados a Palestina para reforzar las guarniciones ya que se habían enviado tropas para Francia debido a la ofensiva alemana de primavera de 1918.
La situación bélica y desánimo cundían entre las filas del ejército turco. A finales de octubre de 1918, y ante la inminente petición de armisticio por parte de las autoridades otomanas, una fuerza británica bajo las órdenes de Cobbe avanzó Tigris arriba, con el objeto de alcanzar los pozos petrolíferos de Mosul. La última batalla entre las fuerzas aliadas y el ejército otomano tuvo lugar cerca de las ruinas de la antigua ciudad asíria de Asshur, la actual Ash Sharqat. Aunque el armisticio con Turquía llegó el 30 de octubre, Cobbe y la fuerza británica alcanzaron las instalaciones petrolíferas de Mosul el 3 de noviembre de 1918.
Después de la guerra, la provincia otomana de Mesopotamia mudó el nombre por Iraq. Bajo mandato británico, permanecieron tropas para lo que se llamó “someter tribus disidentes”.
Durante cuatro años de lucha, de 1914 a 1918, el ejército británico perdió más de 27.000 hombres, trece mil de ellos por enfermedad. Otras cifras hablan de 31.000 bajas.
La mayoría de analistas concluyen que la campaña de Mesopotamia fue una especie de número circense sin ningún tipo de estrategia previa, donde el coraje de las tropas destinadas, que lucharon en condiciones miserables y crueles, merecieron estar bajo el mando de una oficialidad más competente y preparada.

Fuentes:
Barker, A.J. The Neglected war: Mesopotamia 1914-1918. London : Faber & Faber, 1967.

Mesopotamia 1914-1918 (I)

Mesopotamia 1914-1918


Casus belli
La entrada de Turquía en la guerra el 29 de octubre de 1914 obligó inmediatamente al gobierno británico el plantearse abrir otro frente militar en la provincia otomana de Mesopotamia. Poco después, tropas británicas e indias fueron enviadas al Golfo Pérsico para proteger los intereses petrolíferos británicos en la zona. El 6 de noviembre de 1914 llegaban -vía marítima- a la desembocadura del río Tigris. Dentro del apartado de las motivaciones británicas para una campaña mesopotámica, los estudiosos apuntan a que el gobierno británico también deseaba mantener su posición privilegiada en la zona del Golfo ya que estaba temeroso de las posibles insurrecciones que podían provocar los agentes turcos en las poblaciones musulmanas indias y sobretodo para fortalecer y animar la resistencia árabe contra el dominio otomano. La creciente implicación alemana en los asuntos otomanos sobre Mesopotamia fue, sin duda, otro de los factores que decidieron a Inglaterra a plantear una campaña militar en el Oriente próximo.

Buenos augurios y primeras victorias
En los primeros compases de la campaña, el avance estuvo exento de dificultades debido sobretodo a la débil resistencia turca. En menos de cuatro semanas habían ocupado Basora -22 de noviembre-, y El Qurnah, en la unión del Tigris y el Eufrates, cayó el 9 de diciembre. Aunque Basora fue evacuada antes de su toma, en estas operaciones se capturaron más de 1.000 prisioneros turcos a un coste mínimo en bajas, unas 60. A pesar de la dureza del clima desértico de Mesopotamia, el ejército británico continuó el avance a buena marcha por el río Tigris durante el año 1915. En abril de 1915, llegó a Mesopotamia el nuevo comandante en jefe británico, el general Nixon. Las órdenes de Nixon eran "someter y controlar totalmente la zona más baja de Mesopotamia", llamada provincia de Basora, y planificar el avance y captura de la ciudad de Bagdad. No obstante, la zona no estaba totalmente bajo control.

Tigris up !!
Aún así, en mayo de 1915, dos columnas británicas se pusieron en marcha siguiendo el curso del Tigris río arriba, por sendas orillas. La unidad que estaba bajo las órdenes del general Charles Townsend, la 6ª división india (Poona), se dirigió hacia Bagdad, mientras que la 12ª división, también india, se encaminó a An Nasiriyah en el Eufrates, tomándola el 25 de julio.
Estos primeros éxitos iniciales convencieron a Nixon que el siguiente objetivo era Bagdad. No obstante, su logística no era la adecuada para una campaña como esta, sobretodo teniendo en cuenta el rápido avance de las tropas británicas y un excesivo alejamiento de los puntos de aprovisionamiento. A pesar de estas condiciones, Nixon vio totalmente factible tomar Bagdad, mientras que Townsend disentía.
Pronto comenzaron a aparecer los primeros problemas. Los hombres de Townsend no estaban acostumbrados al clima desértico y áspero de Mesopotamia y comenzaron a mostrar claras muestras de cansancio después de las largas marchas. A pesar de las reiteradas peticiones de refuerzos, a la 6ª división india se le ordenó proseguir con su avance a través del Tigris.

Toma de Kut-al-Amara
En su marcha, capturaron varios pueblos ribereños hasta alcanzar Kut-al-Amara. Previamente, los turcos habían evacuado su guarnición de unos 10.000 soldados. De esta manera, el 28 de septiembre de 1915 y al mando del general Townsend, tomaron la localidad de Kut-al-Amara, a unos ciento noventa kilómetros al sur de Baghdad. No obstante, debido al rápido avance y a la captura de más de 2.000 prisioneros turcos en la captura de Amara el 15 de junio, los británicos, y en especial su comandante en jefe, subestimaron la capacidad combativa del ejército otomano. Esta creencia tendría consecuencias dramáticas.
A pesar de los éxitos iniciales, el mando estaba dividido sobre la decisión a tomar respecto a un posible avance sobre Bagdad. El octubre de ese año, 1915, el Gabinete de guerra británico mostraba sus dudas sobre una operación que parecía demasiado sencilla. En uno de sus informes advertía de cierto relajamiento y de la percepción de que la operación en el frente del Oriente próximo carecía de importancia. A pesar de estas apreciaciones, el Gabinete concluía que “una victoria en Mesopotamia reportaría gloria y compensaría el desastre de Gallipoli. Necesitamos de un contundente éxito en el Este”. Contaban con la muda complicidad de Nixon. Éste sabía que el ejército otomano se estaba reforzando, a pesar de ello, insistió a Townsend en avanzar.

Continua en: Mesopotamia 1914-1918 (II)

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