21 de dic. de 2008

210 mm mörser m/10-16


Los avances técnológicos que se produjeron a finales de siglo XIX y en los primeros años del siglo XX en el campo de la artillería y de las municiones permitieron a la industria alemana, ya puntera, situarse unos peldaños por delante del resto de potencias europeas tanto en volumen de producción como en calidad y eficiencia. Esta superioridad tecnológica alemana se materializó en la fabricación de la pieza artillera que tendría el honor de convertirse - según los expertos - en la más mortífera de toda la guerra: el obús Krupp de 210 mm de 1910, m/10.
Previo a analizar este obús, unas aclaraciones. Tratando en detalle aspectos sobre artillería alemana o algunas de sus piezas -como es este caso-, las diferencias etimológicas suelen inducir a error ya que la literatura especializada germana denomina al 210 mm Krupp como mörser, es decir mortero de 210 mm cuando no se trata sensu stricto de un mortero. Se podría establecer una clasificación por la cual las piezas de artillería pesada alemana (Schweren Artillerie), a partir del calibre 150 mm, podrían denominarse siempre mörser (morteros), pero para complicar aún más el asunto, el obús Krupp de 280 mm fue denominado haubitz (Howitzer u obús en castellano), cuando tanto el 305 mm y el Dicke Bertha (Big Bertha) vuelven a la nomenclatura mörser o mortero. Si además tenemos en cuenta que la literatura especializada en lengua inglesa no simplemente no aclara mucho este punto, sino que incluso, en la mayoría de casos, persiste en el error, la confusión está servida.
Un breve análisis de las características de la artillería de la época y de su complicada clasificación (cañones, obuses, morteros y lanzaminas) permite, sin embargo, aclarar o disipar las dudas sobre si el 210 mm m/10 de la casa Krupp fue un mortero o un obús.
El especialista sobre artillería alemana, Franz Kosar cree que "amongst the heavist calibers it is hard to find any technical difference between the two types. The differences only being distinguished within individual caliber groups", es decir que establecer claras diferenciaciones técnicas entre piezas de gran calibre es difícil, ya que las diferencias sólo pueden establecerse entre grupos de calibres individuales. Según las convenciones o clasificaciones actuales, un obús es una pieza artillera de ánima rayada o estriada con un ángulo de tiro capaz de superar los 45º, mientras que el mortero tiene igualmente un ángulo de tiro con capacidad para superar los 45º pero en cambio tiene el ánima lisa. Estos dos elementos son los que definen y clasifican al 210 mm m/10 de obús, ya que el sistema o mecanismo de retroceso es indiferente a la hora de clasificar una pieza artillera.

Orígenes

El 210 mm m/10 fue concebido, diseñado y fabricado por las firmas Krupp y Rheinmetall, después de más de diez años de investigación y desarrollo. Nació adaptado a los nuevos tiempos de guerra, en los que la movilidad de los ejércitos dió paso al atrincheramiento de las tropas y a la fortificación en plazas fuertes, como había demostrado la guerra rusojaponesa y como mostraría en un futuro la no lejana guerra europea que acabaría convirtiéndose en la Gran Guerra. Los nuevos vientos de guerra demostraron que la proliferación de una artillería capaz de bombardear, destruir y aniquilar posiciones perfectamente atrincheradas o situadas en accidentes naturales y que habían sido inexpugnables -hasta ahora- para la artillería común era vital. La futura artillería requería un tiro mucho más empinado - descenso casi perpendicular sobre la posición enemiga- y con una potencia explosiva que la convirtiesen en devastadora.
Para situar los orígenes del 210 mm Krupp m/10 hay que remontarse a un cañón diseñado por la misma fábrica que desarrollaría todo su potencial en la guerra francoprusiana de 1870-71. Se trataba de una pieza de artillería que pesaba más de 15 Tn y que precisaba dos transportes independientes, uno para el tubo y otro para el resto del obús. El transporte, como el futuro m/10, se hacía con tracción animal (mulas o caballos). La guerra francoprusiana dejó sus lecciones. El nuevo obús de 210 mm fue probado y testado en noviembre de 1909, iniciándose su fabricación en 1910. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial el ejército alemán ya contaba con más de doscientos obuses del 210 mm que fueron utilizados desde el primer momento.

La Gran Guerra

El obús de 210 mm se usó como pieza artillera en los regimientos de infantería para funciones de soporte y fuego indirecto aunque su función principal era destruir las posiciones enemigas en las horas previas a cualquier ataque de la infantería, véase Verdun u otros episodios en los que la infantería alemana iniciaba un ataque en toda la línea con el objetivo de una ruptura definitiva del frente. Los regimientos disponían de 8 baterías cada uno y cada una de estas baterías disponía de 3 o 4 piezas. Esta distribución no era uniforme ya que en sectores tranquilos, una división podía disponer de entre 8 y 9 piezas de 150 y de 210 mm para funciones de soporte y contención enemiga. Por norma general, el número de obuses por división era de 16.
La primera actuación -determinante- de los 210 mm fue durante el asalto a las fortificaciones de Liège el 5 de agosto de 1914, a los que seguirían el asedio y destrucción del resto de fuertes del cinturón belga. Iniciaban el bombardeo artillero preparando el camino para los obuses de 420 mm, llamados popularmente Dicke Berthas, los Big Berthas. Su primera prueba de fuego fue eliminar de forma determinante las torretas de los 150 y 210 mm que se mostraron claramente vulnerables, ya que se habían diseñado para proyectiles con una menor carga explosiva que la que portaban los nuevos 210 mm. Demostró unas prestaciones en estos primeros embites de la guerra que lo convertirían en pieza imprescindible en cualquier ataque donde fuese necesaria una mortífera preparación artillera. La experiencia en el campo de batalla mostró que un obús de este tipo pero de mayor alcance aún proporcionaría una ventaja estratégica sobre la artillería enemiga. De esta forma se llevaron a cabo ligeras modificaciones que alargarían el cañón de L/12 a L/14.5. Las modificaciones darían lugar al modelo 1916, m/16.
La nueva variante del 210 mm se denominó m/16 o Langer Mörser. La principal diferencia entre el antiguo modelo de 1910 y el de 1916 era su transporte y disposición para el ataque, ya que mientras el modelo de 1910 se transportaba en dos piezas (transportes separados) y se ensamblaba in situ, el modelo de 1916 podía ser transportado en un especie de tractor de una posición a otra sin más problema. El nuevo diseño del m/16 se llevó a cabo con la única premisa de no incrementar su peso, lo que se consiguió, pero a costa de conseguir un mínimo aumento en su alcance, que no fue de más de mil metros. Otra importante innovación del modelo 1916 fue la incorporación de un escudo o protección delantera que se incorporó en todos los modelos m/16. Este escudo protector se incorporaría paulatinamente en algunas piezas del antiguo m/10, pero no en todas. Ambos, el m/10 y el m/16 coexistirían el resto de la guerra.
El m/16 utilizaba dos tipos de proyectil, el Gr 18 que pesaba unos 113 kg. y el Gr 18 para construcciones en hormigón que pesaba unos 121 kg. y que contenía una carga de 12 kg. de TNT.
Cuando terminó la Primera Guerra Mundial, los obuses del 210 mm habían lanzado más de siete millones de proyectiles.




Datos técnicos
Calibre 210 mm x 231 R
Longitud de cañón: L/12 (m10), L/14,5 (m16)
Peso de la pieza: 7.350 kg
Velocidad salida: 227-394 m/sec
Ángulo de inclinación: 6-70 grados
Máximo alcance: 10 km
Peso de los proyectiles: (2) 113 y 121 kg., variando la carga explosiva

El sistema de carga era de cuña horizontal con maniobra a un tiempo y provisto de los seguros característicos de la casa Krupp. El mecanismo de retroceso hidráulico con dos topes y un recuperador pneumático que se encontraba justo debajo del cañón. La puntería en altura era de doble husillo y el de dirección de pivote. El mecanismo de puntería era de tambor y contaba con un alza curva a nivel con visor panorámico. Disponía también de un nivel para lograr el paralelismo entre el plano de tiro y el de colimación. Contaba con un corrector para las modificaciones de las alturas de explosión y un preciso eclímetro (instrumento con que se mide la inclinación de las pendientes).
Inicialmente diseñado para ser transportado mediante tracción animal, al pasar los años se introdujeron mejoras para ser transportado de forma mecánica a través de un remolque tractor. Las ruedas era de madera de roble cubiertas de acero que una vez instalada la pieza se cubrían con zapatas de mimbre para impedir que en el retroceso del disparo se hundiese en terrenos cenagosos o viscosos, así como para recuperar la posición a pesar de contar con un mecanismo hidráulico de retroceso.
El alcance mínimo del 210 mm eran unos dos kilómetros y medio y su frecuencia de disparo era de uno o dos disparos por minuto.

Referencias

- Englemann, Joachim [et al.]. Deutsche Artillerie 1934-1945: Eine Dokumentation in Text, Skizzen und Bildern: Ausrüstung, Gliderung, Ausbildung, Führung, Einsatz. Limburg/Lahn : C. A. Starke, 1974.
- Hogg, Ian. Twentieth-Century Artillery. New York: Barnes & Noble Books, 2000.
- Jäger, Herbert. German Artillery of World War One. Ramsbury : Crowood Press, 2001.
- Kaiser, F.N. Das Ehrenbuch der Deutschen Schweren Artillerie. Berlin : Kolk, 1931.
- Kosar, F. Artillerie im 20. Jahrhundert. Bonn : Bernard & Graefe Verlag, 2004.

2 comentarios:

K.I.A. dijo...

Moltes felicitats pel teu post! Ja veig que t'has passat al camp tècnic i que ho has fet amb un magnífic treball.

Tot i que, això de la "colimación", encara no ho entés, je, je.

Salut.

F. Xavier González Cuadra dijo...

Impresionante !!!! Tu catalán es de Pompeu Fabra. Felicidades, eso a uno le hincha el corazón.
Gracias por el post... pues sí, sí que hace gracia sobretodo para un palurdo como yo en el tema técnico. Aunque me he tirado cerca de dos meses para el trabajito...
El tema de la colimación tiene que ver con algo de la puntería... si encuentro algo te lo digo.
Por cierto, esta mañana voy a la tienda aquella que fuimos de Militaria en Barcelona, a ver que encuentro. Un saludo, y Bon Nadal.

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