2 ago. 2008

August von Mackensen (1869-1945)(II): la Gran Guerra


Al inicio de la Primera Guerra Mundial y al mando del XVIIº cuerpo como parte integrante del VIIIº ejército comandado por el general von Prittwitz y luego por el general von Hindenburg estuvo en las batallas de Gumbinnen y Tannenberg en el frente oriental. Von Mackensen estableció su cuartel general el 7 de agosto en Deutsch-Eylau y más tarde lo trasladó a Darkehnem. El 19 de agosto tuvo una entrevista con von Prittwitz. Éste le informó que las tropas rusas comandadas por Rennenkampf se aproximaban por el nordeste. Al día siguiente, se ordenó el ataque. El día 20 de agosto, von François y von Below, situados en los flancos, lograron batir a los rusos. Pero von Mackensen, en el centro, se encontró con una fiera resistencia que no pudo superar. En Gumbinnen, la insuficiente preparación artillera dejó intactas las defensas rusas lo que permitió que los alemanes tuviesen graves pérdidas bajo el fuego de fusilería rusa. Las pérdidas fueron de aproximadamente 200 oficiales, 9.000 soldados y unos 1.000 prisioneros. Aún así, una acción temeraria de la artillería permitió que la retirada de la infantería fuese menos sangrienta. La artillería rusa por su parte dio cuenta de las posiciones del estado mayor del XVIIº lo que obligó a evacuarlo a todo prisa, von Mackensen incluido. Al final de la jornada el balance era muy negativo. Las tropas de von Mackensen habían tenido más de un tercio de bajas entre heridos y prisioneros. Gumbinnen fue desastre para Alemania y para von Mackensen. Pero éste no se dejó amedrentar y pronunció esta pequeña arenga:
"Con ardoroso y valiente empeño habéis llevado a luchar al XVIIº. El heroico ataque de las tropas y especialmente de la infantería se ha visto frenado por las imponentes y bien defendidas posiciones rusas. No obstante, todo soldado que fue a la lucha llevó consigo el orgullo del deber y de luchar hasta el final. Daré cuenta de esto a su Majestad el Emperador. Agradezco infinitamente a todos los oficiales y tropas el haber mostrado lo mejor de la mentalidad prusiana. Los numerosos compañeros muertos en el campo de batalla como héroes por el Rey y por la Patria nos sobrevivirán como modelos de la mentalidad militar prusiana. Por lo que nos depare el futuro, por su Majestad el Emperador y Rey. Hurra !"
Aparte de este contratiempo, llegaron al Cuartel general del VIIIº ejército notícias de los movimientos de las tropas rusas mandadas por Samsonov. Éstas estaban girando hacia el norte por detrás de las tropas alemanas que estaban frente a las de Rennenkampf, por lo que von Prittwitz temió un movimiento de tenaza entre ambos ejércitos. Ante esta situación, von Prittwitz decidió informar al OHL de su decisión de retirarse detrás del Vístula dejando atrás Dantzig. Los rusos, y especialmente el Gran Duque Nicolai, a petición de los franceses habían acelerado al máximo su mobilización, concentración de tropas e inicio de las operaciones bélicas. Las notícias de la derrota provocaron preocupación en el Alto mando y presagiaron cambios en la dirección de la guerra en el frente oriental. El día 23 de agosto llegaban a la Prusia oriental Hindenburg y Ludendorff para reemplazar a von Prittwitz y al general Groener, su jefe de estado mayor. Después del relevo de mandos, el 22 de agosto por la tarde el coronel Hoffmann presentó las maniobras que aprobaron los nuevos jefes y que acabó en la impresionante victoria de Tannenberg con el posterior hundimiento y destrucción del ejército de Samsonov y la retirada del ejército de Rennenkampf más allá de tierras prusianas. Las tropas de von Mackensen jugaron un papel decisivo en la batalla de Tannenberg.
A pesar de la contundente derrota, los rusos se recuperaron y atrincheraron en las posiciones de repliegue, lo que dió inicio a la guerra de trincheras en el frente oriental. Para romper el frente ruso, el Alto mando creó el IXº ejército que se asignó a von Mackensen. Von Mackensen decidió empujar en dirección a Varsovia, y durante los meses de octubre y noviembre de 1914 estuvo luchando en la denominada batalla de Varsovia. Por su papel en la defensa de la ciudad de Lodz le fue concedida la Pour le Mérite el 27 de noviembre de 1914. Después de las Batallas de los Lagos Mazurianos el noveno ejército de von Mackensen fue transferido al frente de Galitzia, al sector de Dunajec.
1915 sería el año de la consagración militar del general prusiano. En abril y al mando del XIº ejército y del grupo de ejércitos de Kiev (Heeresgruppe Kiew), las fuerzas de Mackensen iniciaron la ofensiva Gorlice-Tarnow contra Rusia bombardeando la posiciones rusas en Tarnow. Su ataque abrió un importante brecha en el frente ruso, lo que provocó que von Mackensen ordenase el avance, pero la dificultad del terreno junto con el repliegue combativo del ejército ruso frenaron mucho el avance. Las tropas de von Mackesen alcanzaron Przemysl a primeros de junio de 1915 y ayudaron a los austríacos a recapturar Lemberg a finales del mismo mes. El 3 de junio recibió las hojas de roble para la condecoración Pour le Mérite. Después de la captura de Lemberg, el 22 de junio de 1915, von Mackensen recibió una misiva del propio Wilhelm II: "para mostrarle mi especial gratitud y mi reconocimiento a usted y a las tropas que tiene bajo su mando, le nombro Generalfeldmarschall (mariscal de campo). Que Dios, rector de todas las batallas nos conduzca por el sendero de la victoria." La campaña de Lemberg también le proporcionaría ser premiado con la mayor condecoración caballeresca prusiana, die Orden vom Schwarzen Adler.
En verano de 1915 avanzó hacia el norte por el rio Bug como parte de la triple ofensiva donde logró capturar las posiciones rusas de Brest-Litovsk el 26 de agosto. Esta victoria significaría el inicio de la retirada general de las tropas del Zar y la caída en desgracia del Gran Duque Nicolai. Sus éxitos en las campañas de 1915 le proporcionaron una excelente reputación como estratega. En septiembre, le fue asignado el mando del grupo de ejércitos austro-húngaros - que contenían 9 divisiones alemanas - que con la ayuda de tropas búlgaras tomarían parte en la campaña para conquistar Serbia. Para este cometido, von Mackensen tuvo la suerte de poder contar con el general-major von Seeckt como jefe de su estado mayor.
En octubre de 1915, el recién formado grupo de ejércitos Mackensen (Heeresgruppe Mackensen), formado por el XIº ejército alemán, el IIIº austro-húngaro y el Iº búlgaro, iniciaron la campaña contra Serbia. Su misión fue prácticamente un paseo, sin embargo "fracasó" al no poder destruir completamente el ejército serbio que pudo retirarse hacia los puertos que tenía la Entente en Albania. Estas tropas serían embarcadas hacia la isla de Corfú, para ser recuperadas y rearmadas por el ejército francés y reenviadas al frente macedónico en 1916.
El nombre de von Mackensen también se asocia con los proyectos de ataque a los campos de entrenamiento que tenían los Aliados en Salonika así como algunas acciones de tipo político para convencer al rey de Grecia de entrar en la guerra por la causa de la Triple alianza.
Cuando en agosto de 1916 Rumanía declaró la guerra al imperio Austro-húngaro, los alemanes temerosos del posible hundimiento de su aliado austríaco, decidieron enviar tropas. Von Mackensen fue destinado a Bulgaria a organizar el que se denominaría como ejército del Danubio compuesto por tropas búlgaras, turcas, alemanas y austríacas. Este ejército - bajo el mando supremo del defenestrado von Falkenhayn - entró en acción el 1 de septiembre. Invadió Dobruja y alcanzó la desembocadura del Danubio donde batió también a los rusos que intentaban frenar su avance. Vadeó el Danubio y cortó la retirada a las tropas rumanas que huían a las montañas. El frente quedó estabilizado en el Danubio en enero de 1917. Ese mismo enero fue condecorado con la Gran Cruz de la cruz de hierro, un gran honor ya que sólo la recibieron cinco militares durante la Gran Guerra. Desde ese mismo mes hasta el final de la guerra, von Mackensen ejerció de gobernador militar de Rumania. Durante ese periodo intentó gestionar los recursos naturales que ofrecía Rumanía para la causa de la Potencias centrales e intentó en vano destruir los restos del ejército rumano que había sido reorganizado después de la ofensiva Kerensky. Rumanía terminó firmando la paz de Bucarest en mayo de 1918.
Al finalizar la guerra, fue capturado por el general francés Franchet d'Esperey y retenido como prisionero de guerra hasta noviembre de 1919.

Continua en: August von Mackensen (1869-1945)(III): el ocaso

No hay comentarios:

Archivo del blog