27 oct 2008

Moltke el joven y el espiritismo


"Helmuth Johan von Moltke no fue el típico oficial prusiano. Se trataba de un hombre sumamente cultivado, que llegó a desarrollar un serio y profundo interés por la historia, los estudios orientales y la teología. Sus actividades mostraban un carácter inquieto y abierto ya que podía organizar tanto maniobras militares, como visitar monasterios medievales o hacer demostraciones de fotografía estereoscópica. Sin embargo, Moltke como Conrad von Hötzendorf, poseía un lado oscuro y fatalista.
Su mujer, Eliza, lo imbuyó de una profunda veneración por el espiritismo y lo oculto. Organizó, incluso, sesiones espiritistas con el fin de establecer contacto con personajes de histórica relevancia del más allá. Moltke mostró y experimentó un apasionado interés por todo aquello relacionado con el más allá o la existencia después de la muerte terrenal - lo que le llevó a establecer contacto con Rudolph Steiner y la Teosofía. Moltke se autoconstruyó una filosofía en la que el conocimiento intuitivo y el entendimiento de fenómenos ocultos alimentaban las fuerzas que movían los hilos de la historia mundial. A través de su mujer y Steiner, Moltke llegó al Libro de las revelaciones, que predicaba el segundo advenimiento de Cristo en medio del caos y el terror de proporciones épicas. Contacto que determinaría en cierto manera su actitud durante la Primera Guerra Mundial. La casi total destrucción de los papeles personales de Moltke por su mujer - resultado de la presión asfixiante de los miembros más conservadores del ala prusiana - dejaron un vacio sobre este tema en sus mutiladas memorias. Aún así, las memorias establecen un hilo directo entre las decisiones de julio de 1914 y la posterior guerra, y el estado anímico y mental de Moltke el joven."

Adaptación libre que hace H. Herwig de Helmuth Johan von Moltke, llamado también Moltke, el joven en su obra The First World War: Germany and Austria-Hungary, 1914-18.

Bibliografía complementaria:
- Helmuth von Moltke, Light for the new millennium: Rudolf Steiner's association with Helmuth and Eliza von Moltke: letters, documents and after-death communications. Thomas Meyer (ed.) .1997. ISBN 1-85584051-0

Fotografía cortesía de Wikipedia.

26 oct 2008

La batalla de Le Câteau, 26 de agosto de 1914: desarrollo (II)


La situación de las tropas del IIº Cuerpo de Smith-Dorrien el 25 de agosto de 1914 era muy complicada. Muchos efectivos estaban a campo abierto, en posiciones cavadas de forma precaria y jalonadas a lo largo de la carretera que iba de Le Câteau a Cambrai, concretamente en el extremo occidental de Le Câteau. La privilegiada situación de la artillería alemana en las lomas al norte de la posición de Le Câteau juntamente con una ausencia total de cobertura de las tropas británicas, así como la poca visibilidad de la artillería británica proporcionaban una enorme ventaja a las tropas de Von Kluck. La mayoría de las piezas británicas estaban situadas cerca de la infantería, y algunas de ellas algunos metros atrás.
El hecho de que las tropas inglesas apenas pudiesen cavar trincheras protectoras se debió sobretodo al cansancio acumulado y a la presión a la que los sometió el enemigo en continuo hostigamiento y pisándoles los talones en plena retirada. Afortunadamente para las tropas británicas, algunos elementos de la población civil ayudaron a cavar trincheras antes de que comenzase la batalla.

Orden de batalla

El flanco derecho de la posición británica estaba defendido por tropas de la 5ª división que cubrían el cruce de caminos situados a la derecha de Le Câteau, a ambos lados de la calzada romana que conducía a Reumont. A la izquierda de la 5ª división estaba la 3ª de Hamilton, y a la izquierda de la 3ª estaba emplazada la recién creada 4ª división. Como tropas de reserva estaba una división de caballería y la 19ª brigada de infantería, las cuales habían sido puestas bajo el mando de Sir Horace Smith-Dorrien. A duras penas pudieron desalojar el pueblo antes de que llegasen los alemanes a las seis de la mañana del 26 de agosto, de hecho, dos compañías de los East Surreys y otras de la infantería ligera del Duke of Cornwall tuvieron que salir precipitadamente por el intenso fuego enemigo.
El 2º de los King's Own Yorkshire Light Infantry (KOYLI) junto con los grupos de baterías del 122, 123 124 de la Royal Field Artillery estaban situados a la izquierda de la carretera a Reumont. El 2º de los King's Own Scottish Borderers (KOSB) estaba situado a la izquierda de los KOILY's. Más allá, al sur de la carretera estaba el 1º de los Queens Own Royal West Kents. A la derecha de la carretera, a unos tres kilómetros al norte (noroeste de Le Câteau), en una posición totalmente expuesta a la observación enemiga (Rambourliex Farm) estaban emplazadas numerosas baterías británicas.

El inicio

Un poco más tarde de las seis de la mañana del 26 de agosto y bajo una espesa niebla, la artillería alemana -desde el nordeste de Le Câteau- comenzó a martillear las posiciones británicas. Unas dos horas más tarde, sobre las ocho, la posición artillera británica cercana a Rambourlieux Farm fue atacada con fuego de fusilería desde las posiciones elevadas que estaban situadas al noroeste de Le Câteau. Casi al mismo momento, tropas alemanas intentaron romper el flanco derecho a lo largo del valle del Selle aprovechando la cobertura que ofrecía la niebla matutina. Sin embargo, fracasaron en su intento cayendo numerosas tropas bajo el fuego de enfilada de la infantería ligera del Duke of Cornwall y los cañones de la batería D. Los alemanes se retiraron. A pesar de haber rechazado el ataque, parecía obvio que este flanco continuaría siendo un objetivo de primer orden. El mando confiaba en que este flanco sería defendido por las tropas del Ir Cuerpo de Haig, aunque éstas continuaban con su retirada hacia Guise.
Sobre las diez de la mañana, la artillería alemana volvió a castigar las posiciones artilleras y de infantería causando grandes bajas. Después de este duro castigo, los alemanes iniciaron un avance en masa a lo largo de los casi tres kilómetros que separaban el valle del Selle y Rambourlieux Farm. Los regimientos de los Suffolks, los King's Own Yorkshire y el resto de tropas habian sido literalmente machacados con un brutal fuego de artillería. Pero la artillería británica no fue menos, los de la 108 castigaron duramente a los alemanes. También los de la 122, que adelantó su posición, barrieron todo un batallón alemán en pleno avance.
Los diezmados Suffolks fueron reforzados por elementos de los Argyll, Sutherland Highlanders y algunos del 1º de los Middlesex.
La destrucción de la última pieza de la batería 11 provocó que las tropas alemanas comenzasen a presionar sobre la línea británica a pesar de las cuantiosas bajas. En el flanco izquierdo británico, los atacantes fueron mayormente rechazados por una férrea defensa, aunque algunas tropas rompieron la línea y cruzaron la carretera a Cambrai donde fueron duramente castigados por el fuego de ametralladora de los Royal Scots que estaban cerca de Audencourt. El sector de Caudry fue duramente castigado pero los soldados británicos lograron sostener el frente. En el flanco izquierdo, la línea que defendía la 4ª división los King's Own (Royal Lancasters) fue duramente castigada por fuego de fusilería y por un intenso fuego artillero, pero a pesar de tener más de 400 bajas sostuvieron el frente. También los Lancashire Fusiliers y los Warwickshires sufrieron duramente. Los primeros por fuego de ametralladora y los segundos por fuego de artillería.
Los ataques alemanes se repitieron a lo largo de toda la batalla con el mismo patrón: al principio avanzaban en líneas compactas, eran rechazados, se retiraban para embestir en formaciones abiertas para volver a ser rechazados por el certero fuego británico de las experimentadas tropas que formaban la BEF.

Continúa en: La batalla de Le Câteau, 26 de agosto de 1914: desenlace (III)

18 oct 2008

La batalla de Le Câteau, 26 de agosto de 1914


La batalla de Le Câteau fue uno de los episodios que formaron parte de lo que la historia militar británica definió en su momento como "the Great Retreat" o la "Retirada de Mons". Justo después de la batalla de Mons, el primer enfrentamiento entre fuerzas expedicionarias británicas y tropas alemanas en la Gran Guerra, el impresionante empuje del ejército alemán obligó al Alto mando británico a plantearse una retirada estratégica. La fuerza y potencia del avance alemán impuso a la BEF una velocidad de retirada infernal, lo que ocasionó que el repliegue fuese en algunos momentos caótico y desesperado, a pesar de los contínuos intentos de la historiografía británica de otorgarle tintes épicos y heroicos. La velocidad de marcha de ambos ejércitos fue impresionante, algunas unidades incluso llegaron a hacer hasta 30 kilómetros en un día. Despúes de dos días y dos noches de intensa retirada, el día 26 de agosto de 1914, el general Sir Horace Smith-Dorrien, al mando del IIº Cuerpo de la BEF, decidió por su cuenta y riesgo mantener su posición y hacer frente a las tropas alemanas del Ir Ejército de von Kluck.
En su momento, la decisión suscitó una enconada polémica entre Smith-Dorrien y French, comandante en jefe de la BEF. La enemistad entre Sir John French y Sir Horace Smith-Dorrien se arrastraba desde hacía años, pero French consideró un acto de desobediencia flagrante el que el IIº Cuerpo de Smith-Dorrien decidiese establecer batalla con el Ir Ejército alemán, ya que las órdenes eran reagrupar las tropas de la BEF y continuar la retirada hacia las posiciones más seguras del sector de Guise. Por su parte, Smith-Dorrien justificó su decisión por el extremo cansancio de sus tropas. Consideró que el permanecer en el terreno y plantar batalla a las fuerzas alemanas permitía dar un breve descanso a sus tropas y de otra parte frenar el avance alemán y dar tiempo al resto de la BEF para una retirada segura y ordenada. Así las cosas, a la mañana del veintiseis de agosto de 1914, el IIº Cuerpo de la BEF compuesto de tres divisiones de infantería (3ª, 4ª y 5ª) y una división de caballería fue atacado por seis divisiones alemanas del Ir Ejército de von Kluck. Durante la mañana, las fuerzas regulares británicas resistieron el empuje alemán.
Como en Mons, el preciso y veloz fuego de fusilería británica causó graves pérdidas en el avance alemán, pero cuando otras dos divisiones alemanes se incorporaron a la batalla, el IIº Cuerpo comenzó a desmoronarse. Al final del día, la línea británica estaba a punto de rodeada por ambos flancos. A su vez, el IIº Ejército alemán se aproximaba en dirección a Cambrai. Cuando el movimiento alemán avanzó por la izquierda para cerrar la línea, la caballería francesa al mando del general Sordet acudió en su ayuda. La ayuda francesa permitió a las tropas de Smith-Dorrien zafarse y retomar la retirada hacia el sur para reencontrarse con el resto de la BEF. Al final de la batalla, las pérdidas británicas eran muy cuantiosas, unos 8.000 hombres y casi cuarenta piezas de artillería. La batalla de Le Câteau desde el punto de vista militar puede considerarse como una derrota británica. No obstante, desde la óptica estratégica, la lectura podría ser otra si se analizan los resultados. La persecución a la que se lanzó el ejército alemán alteró los planes de avance, los británicos ganaron tiempo al frenar a las tropas alemanas, y las tropas francobritánicas se reagruparon al sur de la Marne. No cabe duda, que sin el episodio de Le Câteau quizás el grueso de la BEF no se hubiese logrado salvar del avance alemán y la batalla de la Marne no se hubiese producido en la forma y resultado en que lo hizo.

Bibliografía:
- http://batmarn1.club.fr/edmae11.htm, fragmento de Edmonds, J. Official History of the War - Military Operations - France and Belgium.
- Keegan, John. The First World War.

12 oct 2008

La Retirada de Mons, hasta la batalla de Le Cateau, 23-26 de agosto de 1914


A primeras horas de la tarde del 23 de agosto de 1914 y al terminarse la primera batalla entre fuerzas británicas y tropas alemanas de la Gran Guerra en los alrededores de la localidad belga de Mons se inició la denominada Retirada de Mons del Cuerpo Expedicionario Británico (BEF).
Ante el imparable avance de las tropas alemanas, las exhaustas tropas de las Fuerzas Expedicionarias Británicas (BEF) emprendieron una precipitada y dura retirada hacia el sureste de Mons, en dirección Maubege. A las extremas condiciones del repliegue se sumó el hecho de que el I Ejército alemán de von Kluck les fue hostigando durante todo esta maniobra a posiciones de retaguardia.
La dureza de este movimiento de retirada fue plasmada por Fortunino Matania para la revista The Sphere en su obra The Famous four days retreat from Mons.
En esta retirada, los alemanes dirigieron sus ataques principalmente sobre la izquierda de la línea británica. Para aliviar la presión a la que estaba siendo sometido el IIº cuerpo de Smith-Dorrien - la 3ª división de Hamilton estaba siendo muy castigada- French ordenó a la caballería que despejase el terreno, y tres regimientos se lanzaron a la carga, siendo duramente rechazados con grandes pérdidas.

Después de todo un día de marcha sin descanso hacia el sur, la noche del 24 de agosto, tropas inglesas y francesas se establecieron u mantuvieron la línea de Valenciennes a Givet. Los ingleses entre Valenciennes y Maubege, y los franceses entre Maubege y Givet. Sin embargo, al día siguiente, el 25 los franceses se retiraron otra vez a la línea Landrecies-Avesnes-Marienburg dejando otra vez el flanco derecho británico desprotegido. Los alemanes, aprovechando la retirada francesa, intentaron flanquear Maubege para rodear a las fuerzas británicas. Von Kluck insistía en envolver por la izquierda las tropas del Ir cuerpo británico lo que llevó a French a ordenar otro repliegue ante el peligro de ser rodeado y aniquilado por el ejército alemán.
De esta forma y sin descanso, la mañana del 25, el grueso de la BEF comenzó otra retirada hacia la línea Cambrai-Landrecies. La principal dificultad de la retirada estribaba en el extremo agotamiento de las tropas y en la superioridad del enemigo, tanto en número de efectivos como en potencia de fuego. Con objeto de proteger el repliegue, algunas unidades de la caballería británica cubrieron la retirada del Ir Cuerpo de Haig. El resto de la caballería con la 19ª brigada de infantería protegió el flanco izquierdo. En Wasmes, Paturages y Framieres se produjeron los primeros enfrentamientos con costosas bajas para los británicos. Al llegar a Bavai, el grueso de las tropas británicas tuvo que dividirse para cruzar el bosque de Mormal, ya que el cuerpo de Haig se equivocó al marchar de Maubege a Landrecies por el oeste del bosque en vez de por el este. French pretendía que las tropas de Haig cubriesen el vacío existente entre ambos cuerpos, pero el cansancio de las tropas obligó a Haig a renunciar a esta maniobra.

Finalmente a la medianoche del 25, el Ir cuerpo de Haig, a pesar de ser duramente hostigado por el IX cuerpo alemán, llegó a Landrecies, estableciéndose entre esta localidad y Marbaix. Informados de esta maniobra, tropas alemanas del IXº, VIIº y Xº cuerpo atacaron Landrecies y por el este de Marvilles hostigaron las tropas de Haig. Con la ayuda de las divisiones de reserva francesas del general Valabrègue, el Ir cuerpo de Haig consiguió salir de la situación comprometida y la mañana del 26 se retiraron a Guisa via Wasigny. De resultas de los combates en Landrecies, el IIº cuerpo de Smith-Dorrien quedó aislado en la posición de Le Cateau. French ordenó a Smith-Dorrien que se retirase inmediatamente. Sin embargo, Smith-Dorrien consideró que una retirada en estas condiciones era más peligrosa que esperar el enemigo para resistir de forma dura y tenaz. A pesar de ser informado de que no tendría cobertura alguna, ni de la caballería de Sordet ni de la de Allenby -que debía proteger su derecha- Smith-Dorrien se mantuvo en su propósito de hacer frente al enemigo. Aún sin contar con fuerzas de caballería, el domingo 23 se procedió a crear la 4ª división con fuerzas de reserva emplazadas ya en el sector de Le Cateau. La 4ª división estaba formada por 11 batallones y una brigada de artillería. Para el día 25 ya estaba operativa y a la espera de ser enviada al frente. Pero el frente el que fue a su encuentro. French ordenó al general Snow que situase sus tropas entre Solesmes y la carretera de Cambrai a Le Cateau. En esta posición, la 4ª división ayudó a cubrir la retirada del Ir y IIº Cuerpo a sus posiciones. Finalmente, la 4ª división fue puesta bajo las órdenes del IIº Cuerpo. Así, en estas condiciones, el 26 de agosto de 1914 tuvo lugar una de las batallas más feroces del primer año de guerra: la batalla de Le Cateau.

4 oct 2008

H.G Wells y la Gran Guerra


La opinión de los intelectuales fue quizás una de las armas propagandísticas más rentables y menos calculadas de la Gran Guerra, al menos en los inicios del conflicto. Su parecer como figuras relevantes en el mundo de la cultura se tomó a veces como ejemplo e incluso como dogma. De entre las voces que se levantaron para expresar su sentir sobre el conflicto destaca la del escritor e intelectual inglés H.G. Wells. Su opinión fue una de las más beligerantes con Alemania al acusarla de ser la verdadera causante y artífice de la guerra. Una guerra que según su parecer consumiría a la civilización en una gran hecatombe. Sin embargo, consideraba esta catástrofe como necesaria para purificar a la civilización de elementos perniciosos como algunos de los rasgos que definían al Estado alemán.
Las ideas y postulados de Wells no caerían en saco roto ya que una vez creado el War Bureau Propaganda las autoridades le pidieron que colaborase activamente.
Así, H.G. Wells como otros miembros destacados de la intelectualidad británica se prestaron a tareas de apoyo propagandístico a favor del bando aliado.
A continuación, se muestra uno de las opiniones más tempranas de Wells sobre la guerra. El fragmento está extraido de l'Esquella de la torratxa, publicación periódica catalana de marcada vocación progresista para la época y de clara tendencia aliadófila.



Traduccion al castellano:
"Soy un gran entusiasta de esta guerra contra el militarismo prusiano. Creo firmemente que nuestra generación asiste al fin de una vasta e intolerable opresión impuesta a la civilización y a la libertad. Luchamos para deslibrar a la propia Alemania y al mundo entero de la superstición que consiste en creer que la brutalidad y el cinismo són los sistemas más exitosos, que la autocracia es superior a la democracia y que el ejército de cuartel vale más que la nación armada ... "Sentimos una gran angustia ante la tarea que nos hemos impuesto, pero nuestra decisión es firme. Estamos dispuestos a afrontar todo tipo de desastres, los peligros más terribles, los fallos más grandes, el hambre más horrenda, todo menos la derrota. Ahora que hemos comenzado la lucha, lucharemos, si es preciso, hasta que nuestros hijos mueran extenuados en nuestros hogares, lucharemos hasta que el último de nuestros barcos se hunda en la pregonas aguas del oceáno... "Esta guerra no acabará diplomáticamente, sino que pondrá fin a las diplomacias. Es una guerra totalmente diferente de todas las otras que la han precedido. Cuando habrá acabado, no tendrá lugar una conferencia de paz a la antigua, sino una conferencia de fraternidad universal..."
H.G. Wells

Interesante e curiosa opinión la de Wells. Estaba totalmente convencido de que la guerra era claramente diferente a las anteriores, tanto por el número de naciones implicadas como el grado de desarrollo tecnológico que había alcanzado la humanidad. No en vano, Wells fue sino el fundador de una nueva literatura fantástica, sí el que creía con más fe en el nuevo rol de la máquina en el desarrollo histórico de la humanidad. Wells muestra una confianza en la victoria aliada, así como la redención de la Alemania militarista en su derrota. Cree también en una purificación espiritual de la civilización y del inicio esperanzador hacia una fraternidad infinita.
Desgraciadamente esto último no fue así, como tampoco significó el fin de las diplomacias. Su error más inocente fue el creer que el final de la guerra significaría una nueva era más pacífica y esperanzadora en la historia de la humanidad. Fue sólo el entreacto en la tragedia.

29 sept 2008

Hartmannsweilerkopf o "Le Vieil Armand", la guerra en los Vosgos


Aunque en los primeros compases de la guerra ninguno de los contendientes, franceses y alemanes, mostrasen mucho interés por ocupar esta zona montañosa, pronto se intuyó que el dominio de las cimas de lo que se llamaba la ruta de las crestas o cimas de los Vosgos sería de vital importancia para un control efectivo del valle de Rhin y su entorno. La estratégica posición de la cima del Hartmannsweilerkopf, de las más altas, proporcionaba un privilegiado punto de observación de todo el valle, lo que permitía obtener información privilegiada del cualquier movimiento del enemigo, tanto de tropas como de baterías de artillería.
A partir del momento, finales de 1914, en que ambos ejércitos valoraron la importancia del sector de Hartmannswillerkopf, o "Le Vieil Armand" como le llamaron los franceses, éste se tornaría escenario de cruentos y épicos combates.
Los primeros en ocupar terreno en el Hartmannsweilerkopf (HWK) fueron los soldados del 123º Rgt. de la Landwehr alemana que encontraron vía libre para instalarse en los bosques situados en la cima el día 18 de diciembre de 1914.
El día de Navidad, el 28º batallón de los Chasseurs Alpins, BCA, ocupó la ladera oeste del Silberloch Plateau con puesto avanzado de 30 hombres, el primero de los ocuparían esa posición. Este avance de los Chasseurs alpins se produjo después de que éstos observasen como tropas del 69º regimiento de infantería alemana habían ocupado la cima cuatro días antes, el 21 de diciembre. Ese mismo día ya hubo una breve refriega con el resultado de tres soldados alemanes heridos.
Lo curioso es que el 28 de diciembre, el regimiento 123º de la Landwehr alemana decidió establecerse en el extremo este de la cima sin conocimiento de que en la ladera oeste, en el llamado Silberloch plateau, se hallaba el 28º de los BCA. Parece que no funcionó el servicio de información entre los mandos del 123º de los territoriales alemanes y los del 69º.
Dos días después, el 30 de diciembre, en una patrulla rutinaria por el lado oeste de la cima, algunos hombre del 123º se percataron de la presencia de soldados franceses y se entabló un breve intercambio de disparos.
A partir de ese día, y durante los meses de enero a abril de 1915, los cuerpos especiales de los Chasseurs alpins y otras tropas de infantería francesas bajo el mando del general Serret intentaron por todos los medios conquistar la totalidad de la cima del Hartmannsweilerkopf.
El 4 de enero de 1915, la octava compañía del 123º junto con tropas del batallón Heidelberg de la Landsturm lanzaron un ataque contra las posiciones de los CA, pero fallaron por la tenaz defensa de los franceses y la dificultad del terreno.
Cinco días más tarde, el 9 de enero sobre las once de la mañana intervino por primera vez la artillería alemana. Dos horas más tarde se inició otra vez el bombardeo con un ataque posterior del 123º de la Landwehr, pero sin ningún resultado. Los Chasseurs alpins mediante una gran destreza y profesionalidad supieron camuflar perfectamente sus posiciones bajo la maleza y una lograda cobertura arbórea lo que dificultó a los artilleros alemanes localizar sus posiciones. Por ello, el posterior ataque de la infantería alemana se saldó con numerosas bajas, unos 34 muertos y 80 heridos alemanes. Los franceses se habían atrincherado en la zona de la cima que los alemanes habían bautizado como Ringburg. A raíz de este nuevo fracaso el mando alemán decidió destinar tropas profesionales para proseguir la ofensiva. Se destinó al 14º de los Jägers para la misión.
El 19 de enero con los alemanes rodeando la cima, el 25º regimiento renano consigue conquistar Hirtzstein. Se trata de una área rocosa situada en la ladera sud del mismo macizo del HWK y situada a unos 570 metros de altura desde la cual podía iniciarse cualquier ataque hacia la cima. En el avance desde el sur hacia posiciones francesas, el 25º renano logró hacer prisioneros a unos 40 chasseurs. Desde la vertiente occidental, los chasseurs intentaron romper el cerco y relevar a sus compañeros exhaustos sin mucho éxito. Casi en la cima, en el mismo momento, tropas de los regimientos 123º y 129º de la Landwehr juntamente con tropas del 14º Großherzoglich-Mecklemburgische Jägerbataillon (cazadores alpinos) y soldados del regimiento 42º de caballería retomaron el ataque desde el este de la cima. A pesar de los enconados ataques, el resto de los Chasseurs aguantaron en sus posiciones. Los alemanes lanzaron varios ataques pero la posición francesa consiguió resistir aparte de las bajas. Se añadieron al ataque tropas del 84º Nordschleswig, del 1º de infantería de Turíngia y del 89º de los Schweriner Grenadiere pero aún así no consiguieron desalojar las tropas francesas.
Dos días después, el 21 de enero de 1915 tuvieron lugar los combates más duros y sangrientos. Los franceses decidieron pasar a la ofensiva con los regimientos 18º, 27º y 53 de los BCA. Sin embargo, en los combates entraron en acción varias compañías de Pionere alemanes que con la ayuda de Minnenwerfer (Lanzaminas) lograron poner en serios apuros a las tropas francesas que estaban el Silberloch plateau. Después de una fiera resistencia, las tropas francesas decidieron rendirse. Debido al extremo coraje y valor que éstos demostraron en combate, los soldados alemanes fueron saludando uno a uno a sus prisioneros (127 Chasseurs y 3 oficiales).
Después de los combates del día 21, toda la cima del Hartmannsweilerkopf volvía a estar en manos alemanas.
En apenas un mes de combates se contabilizaron más de mil bajas entre los dos contendientes, pero esto era sólo el principio. El telón había caido después del primer acto, pero la función iba a durar toda la guerra. Para ello, ambos enemigos se prepararon para seguir la lucha: construyeron refugios, habilitaron depósitos para municiones y hospitales de campaña en plena montaña. Tanto los franceses como los alemanes construyeron recios refugios en las zonas que ocupaban, los franceses en Silberloch plateau y los alemanes en la cima y la vertiente oriental. Los alemanes construyeron una red de trincheras y refugios con hormigón que todavía hoy pueden ser visitadas y que resultan ser uno de los vestigios de la Primera Guerra Mundial que se encuentran en mejor estado de conservación. Los alemanes, incluso, construyeron un sistema de vagonetas para poder transportar las provisiones hasta la cima. Del número de trabajadores que participaron en la construcción de los refugios, así como de los recursos utilizados por los alemanes se desprende que la importancia del HWK era vital para el desarrollo de la guerra en Alsacia y los Vosgos.
Hasta casi un mes después del cese de hostilidades en el HWK no volvieron a reanudarse los combates. El 27 de febrero los BCA 7, 13 y 53 atacaron la posición alemana del Jäggertanne (el abeto del cazador) después de un breve bombardeo artillero. Debido a la fortaleza del ataque francés, los alemanes tuvieron que fortalecer la línea del frente con unidades del 161º renano, tropas del regimiento Mannheim de los Landsturm y de los Ulanos reconvertidos del 11º que rechazaron finalmente el ataque.
Durante casi tres meses, los franceses estuvieron lanzando incisivos ataques. El 27 de febrero y el 5 de marzo, unidades alemanas intentan limpiar completamente las vertientes del HWK de tropas francesas pero no logran su objetivo. Entre tanto, las bajas van aumentando de una forma escalofriante. La defensa francesa es casi numantina. El 7 de marzo, el exhausto 13º regimiento de los chasseurs fue relevado de su puesto por el 152º. Pero el 152º no se quedó a la defensiva. El día 23 de marzo y después de más de cuatro horas de bombardeo artillero, los franceses -con enormes bajas- consiguen situarse a menos de 150 metros de la cima y de las posiciones alemanas más elevadas. El mismo día, el 75º y el 25º regimientos alemanes contraatacan ferozmente pero no logran desalojar a los chasseurs. Tres días después, el 26 de marzo, los chasseurs del 152º reforzados con elementos del 7º, 13º, 15º, 27º y 28º de los chasseurs y después de un prolongado bombardeo atacan las posiciones del 25º renano. Los chasseurs las superan y prosiguen su ataque en dirección a la vertiente este, sobrepasan la cima y bajan por la Serpentinenstrasse arrollando a las unidades alemanas que no pudieron sostener el ataque hasta llegar al saliente más bajo de la cara oriental del HWK.

Bibliografía y fuentes:
- Monografía imprescindible: Tombi, H. P. Der Hartmannsweilerkopf von der Krypta bis zum Jägerdenkmal: Ein militärhistorischer Reiseführer.
- El mejor site: http://www.hartmannsweilerkopf.de/
- Para imágenes de calidad: http://www.westernfrontphotography.com/

Continua en: Hartmannsweilerkopf o "Le Vieil Armand", la guerra en los Vosgos

24 sept 2008

Imperial Iron Cross o Trenchfighter.com

http://www.trenchfighter.com/


Buscando algunas notas sobre las operaciones en los Vosges, concretamente en la zona del Hartmannswillerkopf, dí con esta página. Quizás su título, the Imperial Iron Cross, 1914-1918, pueda inducir a error y hacer creer al navegante de que se trata exclusivamente de condecoraciones y medallas alemanas de Primera Guerra Mundial. Y no es así. Imagino, no lo sé del cierto, pero creo que el nombre proviene de otro site que sí está dedicado al mundo de la condecoración y la falerística y que está hermanada con esta página. De hecho, en el apartado de bienvenida al sitio, Welcome to the trench…, se explica el porqué de la página como complemento o extensión de un libro dedicado a la condecoración de la cual toma nombre el sitio. Es decir, que la página parece el tercer pilar de un proyecto alrededor de la condecoración alemana: Foro, libro y site.
The Imperial Iron Cross es ante todo un sitio – en inglés- dedicado al desarrollo militar de la Primera Guerra Mundial. Tanto la estructuración de la información – las categorías temáticas - como la plasmación plástica de los contenidos es de una calidad exquisita. Se nota que la página se mantiene constantemente y que los gestores de la misma tienen grandes conocimientos de la materia. La categorización responde casi exclusivamente a los diferentes aspectos que tuvo la Gran Guerra en su apartado terrestre en el Frente occidental. Entre las categorías que forman el site encontramos por ejemplo:
- The Raiders
- In the Trenches
- Mobile warfare
- Assaults divisions, etc.
Cada una de estas subdivisiones temáticas contiene diversos artículos que versan sobre las principales unidades o cuerpos que ejemplifican el contenido del campo. Una de las características principales de este site es que está prácticamente dedicado al ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial. A pesar de ello, hay algunas categorías que tratan sobre la Guerra de los Bóers, o por ejemplo las campañas africanas del ejército alemán durante 1914-15. La estructuración de la información es, sin duda, muy lograda, pero lo más destacable tanto por calidad como por la elección de los temas son los artículos. Los artículos son estudios o pequeños trabajos de gran lucidez, bien documentados, con ilustraciones novedosas procedentes, muchas veces, de colecciones privadas y que versan sobre cuestiones poco conocidas de la Gran Guerra en su aspecto bélico. Muchos de estos artículos están dedicados a unidades o regimientos que ejemplifican perfectamente el capítulo del que forman parte. Algunas categorías, como la de Machine gunners, contiene solamente imágenes, pero que son de una gran calidad, tanto por su tamaño, como por su estado.
Si tuviese que privilegiar alguno de los aspectos que caracterizan mejor este site, destacaría sin pensarlo el hecho de que se hayan realizado y trabajado aspectos poco o nada conocidos sobre el conflicto, en este caso sobre unidades o regimientos que tuvieron un peso importante en alguno de los escenarios del Frente occidental. Por ejemplo, se han realizado artículos sobre el 12. Rgt. Bayerische en Verdun, o el 155 IR. en la Côte 304, o las tropas de lanzallamas. Todos estos pequeños estudios y más ilustran perfectamente como fueron algunas de las operaciones que se llevaron a cabo de boca de sus protagonistas.
A parte de los pequeños trabajos, excepcionales la mayoría de los que he leido, que no han sido pocos, el site contiene trabajos más extensos.
Por ejemplo en la categoría Texts hay colgado un libro sobre la participación de unidades bávaras en el Aisne durante la llamada ofensiva Nivelle o Chemin des Dames. Lo mismo, sobre un trabajo completísimo sobre la guerra en África durante 1914-15.
Concluyendo, destacaría que no se trata de un recurso para neófitos o iniciados en la Primera Guerra Mundial. Al igual que el Foro del cual depende este site, http://gmic.co.uk
Este site es un espacio para aquellas personas con conocimientos avanzados sobre la Primera Guerra Mundial y que esten especialmente interesadas en el ejército alemán durante la Gran Guerra.
Ante todo, The Imperial Iron Cross ha sido una sorpresa enormemente positiva y una gran fuente sobre aspectos inéditos -para mi- de la Gran Guerra.

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