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25 jun 2017

Springboks en el Somme: la batalla por Longueval y Delville Wood, 15-20 de julio de 1916 (II)



16 de julio
Poco antes del alba llegaron pésimas notícias: nada de retirada. Bien al contrario, Congreve y Rawlinson insistieron en Longueval y en la bolsa de resistencia alemana al norte de las posiciones entre Longueval y Delville Wood. El problema, al menos para la BSA, era que no se podía eliminar la posición alemana bombardeándola. Las posiciones sudafricanas y escocesas se encontraban demasiado cerca de la línea alemana. El mando optó por la manera tradicional. Ordenó al 11º de los Royal Scots (27ª escocesa) y a dos compañias del 1º del CBE que atacasen por ambos flancos. Los escoceses atacaron a pelo. Los sudafricanos consiguieron llevar a primera línea un grupo de morteros, con los que bombardearon a los alemanes antes de atacar. Los Royal Scots partieron del norte de Longueval y los sudafricanos desde el extremo oeste de Princes Street, justo en el medio del bosque. El resultado de la operación fue nulo. Los alemanes seguían resistiendo de forma increíble. Los escoceses se retiraron bajo un nutrido fuego de ametralladora. Los sudafricanos se replegaron bajo una lluvia de obuses, que anticipó el contraataque de los turingios del 153º RI, que a duras penas lograron repeler.

Este último (e inútil) ataque británico certificó la terrible paradoja que flotaba por los cuarteles generales desde la mañana del 15 de julio: Longueval no se conquistaría completamente sin capturar antes Delville Wood y Delville Wood no podía conquistarse totalmente sin que Longueval estuviese libre de enemigos. Se trataba de un círculo vicioso perverso ya que las fuerzas eran las que eran y solo se podía avanzar a golpe de mordidas, que cada vez tenían menos potencia. Los mandos medios de la BSA lo tenían más claro que nadie porque estaban sobre el terreno y veían a sus hombres. El primero a expresar el extremo cansancio y sufrimiento de sus hombres fue el teniente coronel Dawson, que pidió a Lurkin un relevo de sus hombres. Lurkin se limitó a recordarle las órdenes de Furse: el bosque tenían que conservarse a toda costa y como fuese. Los alemanes también tenían órdenes de no dar un paso atrás. Con estas premisas el guión de los días anteriores se podía repetir ad infinitum aunque los sudafricanos ya no estaban para ninguna alegría. Al llegar la segunda noche la situación de los BSA comenzaba a ser dramática. La contínua lluvia de proyectiles, el acoso de los francotiradores alemanes y lo impracticable del terreno dificultaban el aprovisionamiento de agua y víveres. Delville Wood se estaba convirtiendo en Devil's Wood, en un verdadero infierno. 


Los mandos británicos programaron otro 'mordisco' para el día siguiente. La misión era expulsar a los alemanes del extremo noroeste de Delville Wood con la ayuda de los Royal Scots, que volverían a empujar a los alemanes desde Longueval. La 9ª escocesa había afianzado su flanco izquierdo con la cobertura de la 3ª de su flanco izquierdo, lo que les permitía mayor libertad de movimientos y evitar el hostigamiento de los alemanes desde Orchard Trench. 
A las diez y media de la noche llegaron órdenes del cuartel general de la 9ª para que las tropas que se encontraban en Longueval se retirasen hasta más allá de la continuación de Princes Street. En el bosque las tropas de la BSA al oeste de Strand debían recular unas decenas de metros hacia el este. El objetivo era bombardear y aniquilar la bolsa de resistencia alemana al norte y noroeste de ambas posiciones, para que tropas de la brigada 27ª y dos compañías del 1º de la BSA ocupasen las posiciones enemigas.

17 de julio
El bombardeo acabó a las dos de la mañana pero antes de la hora programada para el ataque (3.45 am) los sudafricanos volvieron a concentrar fuerzas en Delville Wood, lo más cerca posible de la línea para evitar el desgaste del avance. Tanner ordenó a las tropas del 2º que se adelantasen y cubriesen a los del 1º. Pero no sirvió de nada. Los alemanes, conscientes del patrón británico, bombardearon el nordeste del bosque y obligaron a los sudafricanos a una retirada más allá del sur de Princes Street. Von Armin aprovechó el golpe y ordenó el avance de la Garde Division, que consolidó la conquista del terreno capturado a los springboks. Los Scots, a su vez, no tuvieron mejor suerte. Los alemanes resistieron en Longueval. El ataque había sido un fracaso y para colmo los alemanes estaban rompiendo el flanco izquierdo sudafricano que lindaba con Longueval. Los Springboks corrían en el riesgo de ser aislados por el oeste.
Lurkin visitó Delville Wood y discutió la situación con sus oficiales. El panorama comenzaba a ser crítico. Otro intento para romper el cerco sobre su posición había fracasado y las unidades sudafricanas comenzaban a verse superadas. Los alemanes los acechaban por tres flancos: el norte, el este y ahora por el oeste, arriconándoles en el extremo más meridional del bosque con los alemanes también a sus espaldas y prestos a la estocada final. De vuelta a su cuartel general Lurkin telefoneó a Furse y le expusó la situación. Furse fue taxativo: ni relevo ni refuerzos, Congreve era inflexible con Delville Wood.
La tarde continuó con su tónica funesta. El oficial de inteligencia Roseby fue herido mortalmente y el teniente coronel Tanner fue herido y sustituido por Thackeray. 
La noche fue peor que el día. Los alemanes, conscientes de sus posibilidades pero también de sus limitaciones, querían asestar el golpe definitivo sobre Delville Wood. La artillería germana confirmó el guión y convirtió el bosque en un nuevo infierno. Los sudafricanos siguieron parapetándose tras troncos y cadáveres en putrefacción sin apenas víveres y agua.

18 de julio
'Los dioses aprietan pero no ahogan' debió pensar Lurkin cuando se enteró de que unidades de la 3ª DI - 1º Gordon Highlanders y 8º de los Kings Own - estaban atacando con éxito al norte de Longueval. El ataque tuvo un éxito inicial. Los alemanes se retiraron unos 150 metros y resistían en un emplazamiento llamado The Orchard, cuando tras unos minutos la artillería alemana volvió a decantar la balanza. El ataque británico al norte de Longueval tenía, en parte, un componente de finta. Congreve aprovechó el ataque para enviar tropas de la brigada 76ª al sector de la diezmada compañía A del 2º de Natal en el flanco izquierdo de Delville, lindando con Longueval. La misión fue inútil. Los efectivos de la 76ª se vieron obligados a retirarse bajo una brutal bombardeo. Al poco de la reculada de la 76ª los alemanes aprovecharon la brecha y entraron por el flanco izquierdo.
Lurkin y Thackeray no podían creerlo. De un intento matutino para reforzar la línea se había pasado a una reculada general a partir del mediodía. 
Los alemanes volvían a recuperar fuerzas para una nueva embestida. Las cosas iban de mal en peor. El mando de la BSA se enfrentó a su peor pesadilla: la 8º DI alemana atacó por el flanco sur, el que daba a Buchanan Street y a la carretera que lleva a Ginchy. El ataque tenía un objetivo perverso: cerrar la única via de escapatoria de la infantería en caso de retirada general y así rodearlos. Se trataba del punto por donde había entrado la BSA el 15 de julio. La conclusión estratáegica del ataque confirmaba, por si había alguna duda, que los alemanes habían permitido entrar a los sudafricanos para luego aniquilarlos por los cuatro costados. 
El choque entre alemanes y sudafricanos fue brutal y la defensa del sector meridional rayó lo épico. Junto a la incesante lluvia de obuses, los sudafricanos tuvieron que protegerse de los francotiradores alemanes, que encontraron en la maraña boscosa en la que se había convertido Delville Wood un terreno ideal para el camuflaje. La presión alemana desde el norte de Delville Wood seguía siendo igualmente asfixiante: los bávaros y la Garde Division seguían acosando y abatiendo al poco más de doscientos de sudafricanos que resistían. 
Thackeray envió a un oficial y 50 hombres a cubrir la brecha. Hicieron lo que pudieron y más. Pero la situación pintaba fatal. Pasado mediodía, el Teniente Coronel Dawson ordenó al resto de su regimiento (el 1º de CBE) que subiese a la línea a tapar lo que pudiesen, literalmente hablando. Apenas eran 150 hombres. Entraron por el suroeste de Longueval y se adentraron en el perímetro del bosque en busca de los hombres de Thackeray. Tras Dawson se incorporó un contingente de unos 80 hombres de una batería de morteros de trinchera que subieron desde Montauban.
A mediodía los alemanes se retiraron del perímetro norte. Mala señal. Como si fuese un tsunami, las tropas se retiraron hacia sus propias líneas para que una hora después el norte de Longueval y todo Delville Wood fuesen barridos con obuses de alta carga explosiva. La visión de Delville Wood desde el oeste era dantesca. Las tropas sudafricanas que habían corrido a ocupar la 1ª línia alemana y se parapetaron como pudieron fueron totalmente aniquiladas, excepto algunos supervivientes que cuando llegaron al cuartel general de la brigada levantaron acta del infierno. Cuando Dawson contactó con Thackeray la situació de la BSA era trágica y absudra, a la vez. La infantería africana había sido aniquilada en la mayor parte del bosque. Los springboks supervivientes que hacían de retén en Princes Street se fueron retirando hacia el sur. Thackeray solo 'controlaba' el sector suroeste del bosque, entre Longueval y Buchanan, al sur de Princes. Las bajas eran inumerables y la situación era cáotica. Todos los camilleros del 3º habían caido y los heridos se hacinaban en las trincheras. Dawson comunicó la situación a Lurkin. Lo prioritario era resistir y sacar a los pocos heridos que pudiesen sobrevivir. Se hizo una dura criba de prioritarios y al poco llegaron tropas de cavallería reconvertidas en camilleros que retiraron como pudieron a los heridos. 
Sobre las cuatro de la tarde y aprovechando el momentum, los alemanes se lanzaron a reconquistar Longueval desde el norte. El ímpetu alemán fue brutal, los Highlanders recularon sin freno hasta más allá de la mitad del pueblo. Solo el arrojo de los Cameron Highlanders salvó la situación. Los escoceses consiguieron frenarlos y recuperaron posiciones hasta la plaza del pueblo, más o menos a la mitad. 
Para los británicos el día acababa peor que empezó. Los sudafricanos ocupaban una línea más virtual que real en Delville Wood. Estaban siendo hostigados por los cuatro puntos costados y la imposibilidad de que llegasen refuerzos hacía de la resistencia una quimera. A pesar de los esfuerzos de los mandos por ofrecer una defensa coherente y coordinada, los pocos supervivientes sudafricanos se refugiaron en pequeños grupos, sin capacidad ofensiva y luchando solo por su supervivencia, sin pensar en defender una línea o un flanco. La resistencia en Delville Wood no era operativa y no servía a estrategia alguna. Era heroica pero fútil.
Sin embargo, poco antes de las siete de la tarde llegó el rumor deseado: la BSA iba a ser relevada pero de forma escalonada.



19 de julio 
Sobre las dos de la madrugada del 19 dos compañías del 1º y otras dos de la SAS se retiraron de Delville Wood. El relevo, sin embargo, iba a ser lento y penoso para el resto del contingente sudafricano. Los alemanes estaban empeñados a aniquilar a los últimos supervivientes de Delville Wood. La situación iba a empeorar y cualquier intento para aliviar la presión sobre el bosque fue estéril. El 8º de los Norfolks atacó desde Longueval para oxigenar el flanco izquierdo del bosque pero no logró nada. Tampoco las sucesivas oleadas de los Essex, Berckshires y Suffolks. La tenaza alemana se cerraba sobre Delville Wood. 
A media mañana se comenzó a consumar la debacle: un ataque convergente del 153º y del 52º RI alemanes rodeó y capturó a los supervivientes del 3º de Tranvaal al este y al sudeste del bosque. Unos 200 hombres entre tropa y oficiales. El método alemán era arrollador. Granaderos y francotiradores abriían camino para que la infantería avanzase en formación desde el sector norte, nordeste y noroeste. 
Thackeray aguantó la línea en el rincón sudoeste pero pasado mediodía informó a Lurkin del principio del fin. Si los refuerzos o el relevo definitivo no llegaban el bosque se perdería en un par de horas y lo peor: que Longueval quedaría al descubierto. El mando británico hizo lo que pudo. Los Black Watch, los Seaforth y los Cameron Highlanders partieron en tres oleadas a socorrer a los últimos springboks que quedaban en el bosque. Nada. Fueron todos rechazados. Los alemanes tenían vía libre. Unidades de la brigada 53ª alemana llegaron a unas decenas de metros del cuartel de Thackeray, señal de que todas las tropas al norte del cuartel habían sucumbido o eran prisioneras. Thackeray aguantó, más por la cobertura artillería británica que por respuesta propia. 
En Longueval, la 9ª escocesa fue relevada finalmente por la 3ª, excepto por los sudafricanos de Delville Wood, que incomprensiblemente seguían ahí. La noche fue más o menos tranquila.

20 de julio
Pasado mediodía, y atendiendo por fin las súplicas de Lurkin, Congreve envió al bosque a los fusileros galeses, al 2º batallón de los Suffolk y al 6º de los Royal Berckshires para que relevasen a los sudafricanos. Los springboks supervivientes abandonaron el bosque pasadas las seis de la tarde bajo el sonido de las gaitas de los Black Watch. 3 oficiales y 140 soldados. 
Cuando la brigada sudafricana entró en Delville Wood el 15 de julio lo hizo con 123 oficiales y 3032 soldados de tropa. El total de bajas fue de 104 oficiales y 2982 soldados, de los cuales 34 y 543 fueron declarados muertos en combate. Días después y tras reagruparse en retaguardia la brigada contaba con 29 oficiales y 751 soldados. El 1r regimiento del Cabo de Buena Esperanza tuvo 558 bajas, el 2º de Natal 482, el 3º de Tranvaal y Rodesia 771 y el 4º de los South African Scotish 509. En cuanto a oficiales, 23 murieron en el acto, 7 de heridas con posterioridad, 47 fueron heridos y 15 desaparecieron o fueron tomados prisioneros. Peor fueron los números de los suboficiales del 2º y del 3º: murieron todos. El número de bajas resulta más impresionante si se toma la fecha del inicio del Somme. La bajas de la BSA entre el 1 y el 20 de julio de 1916 fueron de 2815 hombres, con 502 muertos, 1753 heridos y 578 desaparecidos. 

21-26 de julio
Durante los tres días siguientes del 21 al 23 de julio, la 3ª División británica consolidó sus posiciones y se preparó para el siguiente ataque. El 23 de julio, la 9º brigada de la 3ª atacó por enésima desde el oeste de Longueval con el apoyo de la brigada 95. de la 5ª, situada a su izquierda un poco más al norte. La 35 DI atacaba también Guillemont. Poco antes de la cuatro de la madrugada, el 1º de los fusileros de Northumberland y el 12º de los West Yorks - con el 13º de los Kings en reserva - iniciaron el ataque hacia la parte septentrional de Longueval con objetivo de entrar en Delville Wood. En los primeros compases del ataque las cosas parecieron ir bien hasta que un nutrido fuego de ametralladora los barrió frontalmente y desde la izquierda. Los de Northumberland se vieron forzados a retirarse. Primero hasta Piccadilly Street, la vía que dividía Longueval en dos mitades y que iba de norte a sur, y más tarde hasta Pont Street, aún más hacia el frente original. Los otros batallones capturaron un punto fuerte cercano al sector de The Orchard, pero los alemanes contraatacaron con fuerza y los obligaron a retirarse al punto de partida.
El 25 de julio la 3ª División fue relevada por la 2ª, que tomaría las posiciones en Delville Wood mientras la 5ª permanecía en Longueval.




A modo de conclusión
Aunque con el paso de los años algunos especialistas británicos lo definan de 'éxito estratégico', los combates en Delville Wood entre el 14 y el 20 de julio de 1916 fueron un desastre total. La falta de planificación, la improvisación y la ausencia de una visión estratégica a medio plazo convirtieron la participación sudafricana en la 'batalla más sangrienta del Somme' en palabras de Liddell-Hart y no en una exitosa operación militar. En esta línia crítica, Ian S. Uys - uno de los especialistas más importantes sobre la participación de la BSA en la Gran Guerra - se pregunta si era necesario que los springboks hubiesen sido enviados a una trampa mortal, un saliente virtualmente indefendible, sin material adecuado de atrincheramiento, sin reservas y sin la posibilidad de un relevo viable, para capturar y resistir en el bosque a toda costa? 
La respuesta es obvia pero Uys se encarga de desvelar cuáles fueron los factores más determinantes para el fracaso de la operación y que se resumen de la forma siguiente:

1. Asincronía entre la incompleta toma de Longueval y la entrada en un saliente como Delville Wood.
2. Falta de previsión logística (tropas, munición, víveres, etc.).
3. La naturaleza boscosa del terreno especialmente contraindicada para la defensa.
4. Omisión sobre el hecho de que las áreas boscosas debían superarse y defender desde el exterior, no permaneciendo en ellas dadas las pésimas condiciones de atrincheramiento. 
5. La cercanía entre líneas no permitió el uso correcto de la artillería de campaña para aniquilar posiciones enemigas.
6. La pésima preparación del terreno para la defensa desprotegió compañías de ametralladoras y de morteros de trinchera que fueron presa de los francotiradores o de la artillería enemiga.
7. La ausencia de un sistema de trincheras de comunicación dificultó el acceso y el movimientos hacia determinados sectores del bosque.

Como Uys, Furse ya detectó parte de estos errores el mismo 21 de julio al iniciar una investigación sobre la fallida ofensiva. Algunos de los peores errores no volvieron a repetirse. Otros se producirían hasta el final de la guerra. El Somme fue un campo de batalla y un campo de pruebas. Fue el crisol del 'bite & hold' de Rawlinson y del inicio de la 'Learning curve' por la que los británicos comenzaron a operar un cambio táctico en su conducción de la guerra. Pero fue testigo de algunas de las operaciones más fallidas y sangrientas de la Primera Guerra Mundial como Delville Wood.

La contribución sudafricana en Delville Wood fue tan solo la primera fase de la batalla. Los combates en el bosque Delville se dilataron durante más de seis semanas. Los británicos no consiguieron reconquistar y consolidar el sector hasta el 3 de septiembre, en que fue eliminado el último foco de resistencia alemana. La dureza de los combates durante esas seis semanas lo atestiguan el continuo cambio de manos delDurante ese periodo el bosque cambió de manos con frecuencia hasta que los alemanes dfel último de los alemanes fueron desalojados del sector este del bosque. La operación duró siete semanas. , consolidación  importancia estratégica de Delville Wood lo atestiguan las más deque datestiguada porlo demuestra que era trans, después de cambiar de manos en varias ocasiones, no fue tomada definitivamente hasta el 3 de septiembre.

Fuentes
Digby, P. KA. Pyramids and Poppies: The 1st SA Infantry Brigade in Libya, France and Flanders 1915-1919, p.112.
Cornwell, R. "Delville Wood", Militaria 7(2), 1977, pp.8, 13, 15.
Ewing, J. The 9th (Scottish) Division, p.96
Buchan, J. South African Forces in France, pp.23-47,51.
Uys, Ian S. "The Lessons of Delville Wood". Military Historic Journal 6, 1. 1983
Uys, Ian S. "South Africans at Delville Wood". South African Military History Journal7, 2. 1986.

29 oct 2015

Springboks en el Somme: la batalla por Longueval y Delville Wood, 15-20 de julio de 1916 (I)




'Urgente. Mis hombres están en las últimas. Apenas puedo mantenerlos en pie. Se duermen con el fusil al hombro a pesar del brutal bombardeo. Estamos a la espera de un ataque enemigo. A pesar de lo inminente del ataque los soldados se desploman rendidos. No nos llega ni comida ni agua desde hace dos días, y a pesar de las raciones de los muertos, necesitamos agua. Estoy solo con Philipps, herido, y con dos sargentos más. Por favor, releven a estos hombres hoy sin falta. Están al límite de sus fuerzas'.

Esa fue la última nota que envió el coronel E.F. Thackeray - mando del 3r Regimiento de la Brigada Sudafricana (BSA) - a su cuartel general poco antes de que los últimos supervivientes del contingente sudafricano evacuasen Delville Wood el 20 de julio, tras seis días de cruentos combates cuerpo a cuerpo en un infierno de bombas incendiarias y gas.

La batalla por Delville Wood, que comenzó el 15 de julio y no terminó hasta el 3 de septiembre, venía precedida de dos semanas de combates con pírricas ganacias en el norte y centro del sector del Somme y algún éxito en el sector de Montauban y Bernafay Wood a un coste de bajas brutal. Más al oeste, y a pesar de los ataques del 17º batallón del regimiento de Manchester del 9 de julio, los alemanes aún resistían en un sector de Trônes Wood, situado en la vertical meridional de Longueval y Delville Wood. La posición enemiga de Trônes Wood se adentraba como un saliente en el sector inglés, dificultando cualquier avance británico por el temido fuego de enfilada desde ambos flancos del saliente. Por esta razón, y con el objetivo de 'rectificar' la línea del frente, Rawlinson ordenó al XIII Cuerpo de Congreve que tomase Longueval y la zona boscosa adyacente, Delville Wood.




Delville Wood, Bois o Bosque d'Elville - su denominación francesa y original - era una área boscosa de poco más de 100 ha., que lindaba al este con el pueblo de Longueval. De forma trapezoidal, se dividía por secciones aprovechando las hileras de robles y hayas que lo poblaban, y que permitían entrever un pequeño callejero. De oeste a este, y saliendo de una calle de Longueval, la 'avenida' Princes Street cruzaba longitudinamente el bosque. De esta vía, y en dirección norte partían otras tres 'calles', que de oeste a este se identificaban como Strand, Regent y Bond Street. Hacia el sur de Princes Street también partían tres 'calles', Buchanan, Campbell y King Street, en dirección oeste-este.
La importancia estratégica de Delville Wood, una vez sobrepasado Longueval por el sur y el oeste, era el de convertirse en un saliente dentro de las líneas enemigas, que amenazase los puntos de observación artillera alemana y permitiese hostigar al enemigo con fuego de enfilada. A pesar de los bombardeos previos, los alemanes seguían manteniendo tres líneas de trincheras en dirección nordeste-sudeste, que distaban entre 50 y 75 metros cada una.
Sobre la fecha escogida para el ataque, 14 de julio, parece que Haig la eligió como un guiño hacia los franceses por las quejas de éstos hacia la pobre contribución británica en el Somme. Cierto o no, el hecho es que aconsejado por Rawlinson, Haig ordenó un ataque en la línea Bazentin le Grand Wood-Longueval-Delville Wood. El objetivo final era conquistar High Wood, al noroeste de Longueval y Ginchy y Guillemont al sur y sureste de Delville Wood. Para ello era necesaria la toma de Longueval y Delville Wood, ya que proporcionaban un puntal decisivo para un ataque en sendos flancos.
Vistos los resultados del 1 de julio, como el resto de ataques aislados de los días previos, Rawlinson decidió introducir una serie de cambios tácticos. Siempre con el efecto sorpresa en mente, optó por adelantar la posición de sus tropas durante la noche previa y ordenó un intenso bombardeo sobre la línea alemana unos minutos antes de la hora cero para que no se pudiesen reponer del golpe antes de que la infantería británica ocupase su línea. Rawlinson comenzaba a perfeccionar su táctica del 'bite and hold', del morder y resistir (o agarrarse) al terreno a la espera del temible y seguro contraataque alemán.
Junto a la sorpresa, Rawlinson programó el ataque un poco antes del alba por temas de visibilidad y redujo el frente a poco más de 6 kilómetros para concentrar el golpe. Haig no accedió en un primer momento a estos cambios. Le preocupaba, especialmente, la inexperiencia de los 'Nuevos Ejércitos de Kitchener' en operaciones nocturnas. Rawlinson no cedió, y con el apoyo de sus generales, defendió el plan original con maniobras nocturnas incluidas. Haig acabó accediendo de mala gana y el ataque se programó para las 03.45 am del 14 de julio.

Longueval
Poco antes de las 3 de la madrugada del 14 de julio, las brigadas 26ª y 27ª de la 9ª escocesa llegaron a la parte baja de las lomas de Caterpillar Valley. Con los Black Watch y los Argyll (Argyll & Sutherland Highlanders) abriendo camino, la 9ª división escocesa y la 18ª de Maxse avanzaron desde Bernafay Wood hasta el saliente. El ataque principal se encargó a la Brigada 26ª. El 8º de los Black Watch y el 10º de los Argyll irían a la vanguardia con los Seaforth Highlanders y los Gordon Highlanders de cobertura y los Queen's Own Cameron Highlanders de reserva. La brigada 27ª (11º y 12º de los Royal Scots Fusiliers, el 10º de los Argyll, los King's Own Scottish Borderers y el 9º de los Cameronians) también participaría con el apoyo de la Brigada Sudafricana (BSA) en reserva. El plan inicial de Congreve consistía en que capturado Longueval por la 26ª y 'limpiadas' las bolsas de resistencia alemanas, la 27ª la sobrepasase para iniciar la conquista de Delville Wood. Los alemanes defendían el saliente con el cuerpo Magdeburg. El 72º RI de Turíngia, al norte y noroeste de Longueval, el 26º RI Fürst Leopold von Anhalt Dessau también al norte de Longueval, y los RI 107 y 153 de Turingia defendiendo Delville Wood.

Los tiempos se cumplieron y a las 3.20 de la madrugada se inició el bombardeo sobre las posiciones alemanas en Longueval y Delville Wood, combinado con una cobertura de ametralladora sobre las pocas edificaciones que quedaban en pie. El silbato de avance sonó veinte minutos después. Von Armin, comandante del VI Cuerpo alemán, no iba a quedarse de brazos cruzados. Aprovechó su ventaja en el terreno y envió a tropas contra el flanco derecho del ataque británico. A pesar de ello, el ataque cogió por sorpresa a los alemanes. Los escoceses avanzaron bien de inicio pero los alemanes iban a resistir. Las órdenes del Alto Mando alemán eran muy explícitas sobre la resistencia en el Somme: 'resistir a cualquier precio y no dejar un palmo de suelo al enemigo'. Esa fue la respuesta que recibió un mando de los Highlanders después de haber ofrecido la rendición a una unidad alemana rodeada en Longueval:'Yo y mis hombres tenemos órdenes estrictas de defendar la posición con nuestras vidas. Los alemanes sabemos como obedecer órdenes. Les agradecemos su oferta, pero moriremos donde estamos'.
Y así fue.



La lucha por Longueval fue muy dura. Las tropas británicas sufrieron lo indecible para avanzar a pesar de que el bombardeo previo había sido durísimo. La casi totalidad de los refugios subterráneos y bodegas fue destruida pero los alemanes se parapetaron en los edificios y ruinas que quedaron en pie. La mayoría de combates fueron casa por casa y cuerpo a cuerpo. Falkenhayn no podía estar más contento: los suyos se estaban dejando algo más que la piel. Los violentos combates por las ruinas de Longueval se dilataron hasta media mañana. El empuje de los escoceses se fue diluyendo a causa de los contraataques alemanes, alimentados por el fluir contínuo de reservas. Los Highlanders hicieron un último intento al rayar el mediodía pero los alemanes demostraron una enconada resistencia. Los focos de resistencia estaban al extremo noreste del pueblo y en Delville Wood, en el flanco derecho del ataque. A primeras horas de la tarde los escoceses solo controlaban la parte sur y occidental de Longueval. Los Highlanders estaban destrozados. La 27ª tuvo que hacerse cargo de las posiciones.
En los planes originales, la toma completa de Longueval era un requisito sine qua non para iniciar la conquista de Delville Wood. El hecho de que no se hubiese completado era un contratiempo enorme. No solo por la difícil situación en la que quedaron las tropas que parapetadas en Longueval, sino porque adentrarse en Delville Wood sin ninguna cobertura era un suicidio.
Sobre la una del mediodía, Furse - al mando de la 9ª División, informó a Henry T.Lukin, comandante de la brigada susadricana, que tan pronto la 27ª avanzase algo más en Longueval, los suyos debían atacar Delville Wood.
Y se así se inició el segundo acto de la tragedia.



Delville Wood
La conquista de Delville Wood se improvisó como una huida hacia adelante por la fallida captura de Longueval. La misión recayó sobre las tropas de la Brigada Sudafricana de Infantería (BSA) aunque también participaron en la operación inicial unidades de las divisiones 18ª y 3ª.
La Brigada sudafricana (BSA) o SAI (South Aftrican Infantry), y coloquialmente conocida como los Springboks - en honor a las peculiares gacelas de Sudáfrica - estaba formada por 4 regimientos de infantería. El 1º del Cabo de Buena Esperanza o Cape of Good Hope Regimient, el 2º del Estado libre de Orange y Natal (Orange Free State & Natal Regiment), el 3º regimiento del Transvaal y Rodesia y el 4º Sudafricano escocés (South African Scottish Regiment). La brigada sudafricana se completó con la 64ª compañía de artillería y la 28ª de ametralladoras. La brigada la comandaba el general de brigada Henry T. Lurkin, con experiencia en las Guerras zulúes de 1879, la Guerra de los Bóers (1899-1902) y la campaña africana contra las colonias alemanas del suoeste de 1915 y 1916.
Previa a su llegada al Frente occidental, los Springboks ya habían entrado en combate luchando contra los Senussi al oeste de Egipto, en la actual Líbia. La BSA que llegó a Marsella en abril de 1916 contaba con más de 160 oficiales y cerca de 5700 efectivos. Acuartelados en Bailleul, se entrenó a los Springboks en la guerra de trincheras hasta que fueron trasladados al norte y entraron a formar parte - junto a las brigadas 26ª y 27ª - de la 9ª (Scottish) Division del general de división W.T. Furse, dentro del XIII Cuerpo del general Congreve. La misión del XIIIº Cuerpo, en el flanco derecho del sector del Somme, era capturar la cresta que iba desde Waterlot Farm (al sur de Delville Wood) hasta Bazentin-le-Grand, para conquistar Montauban y sus alrededores, asegurando Montauban Alley y ocupando los bosques de Bernafay y Trônes.



La BSA, junto al resto de la 9ª escocesa, se libró del fatídico 1 de julio. No fue hasta el 5 de julio que los Springboks subiron a la línea, para realizar misiones de reserva y de cobertura como en el caso de Bernafay Wood cuando relevó a 2 regimientos escoceses de la 27ª. El 9 de julio dos compañías del 4º de los South African Scottish (SAS) lucharon en Trônes Wood pero tuvieron que retirarse hasta sus posiciones iniciales en el reducto Glaz (Glaz Redoubt). El 13 de julio los sudafricanos fueron relevados en Bernafay Wood y se reagruparon en Talus Boise. La previsión, y las órdenes, situaban a los Springboks como unidad de reserva de la 27ª brigada que tenía previsto atacar Longueval. Pero la realidad se impuso y los planes mutaron. La brigada 27ª se envió a cubrir el desgaste de la 26ª y también se fogueó con los incontables contraataques alemanes. La suerte parecía echada: La BSA iba a meterse sola en las fauces del lobo.
Las primeras instrucciones marcaban para las cinco de la tarde de ese mismo día el ataque, luego - y ante la imposibilidad de avanzar un solo palmo en Longueval - se pasaron a las siete y finalmente se dejó fijado el ataque para las cinco de la mañana del día siguiente, 15 de julio. Furse, sin embargo, fue muy explícito con las órdenes: aunque los escoceses no consiguiesen avanzar un solo metro durante toda la tarde o noche, los sudafricanos atacarían igualmente Delville Wood al alba.

Antes de entrar en el bosque, un paréntesis.
Muchas veces resulta complicado hacerse una idea del desarrollo y crudeza de los combates sin un buen apoyo cartográfico que nos lo indique. Este el caso de Delville Wood. Si se examina con detenimiento el terreno y la situación de las tropas enemigas, se llega a la conclusión de que Delville Wood era un simple ratonera. Por mucho que la artillería británica 'limpiase' o intentase 'allanar el terreno' a golpe de obús, el sector era un saliente !!!! Y por simple lógica siguió rodeado de alemanes por los cuatro costados, y aún peor: por su artillería, que solo tenía que fijar sus miras entre un sector muy limitado y repleto de enemigos. Si se recuerda la situación en que quedó el flanco izquierdo del bosque, el que linda con Longueval, se observará que los alemanes lo siguieron controlando y que, por tanto, podían atacar de enfilada desde la izquierda a los atacantes que entrasen por el sur. Igualmente, en el caso de que los alemanes reculasen al norte del bosque, podían replegarse unas decenas o cientos de metros pero seguir hostigando o montando contraataques desde el norte. Y si a estos dos flancos les sumamos el flanco derecho totalmente expuesto desde Ginchy, y el meridional - sin 'limpiar' totalmente -, la pregunta que un lector profano se hace es: ¿Por qué les dejaron entrar ahí, qué pretendían? ¿No sabían que era una misión suicida, sin al menos 'limpiar' dos de los flancos?
Los hechos contrastables de esa tarde del 14 de julio son que el general Furse, al mando de la 9ª escocesa, ordenó al general Lurkin que tomase la posicion de Delville Wood como fuese. Esa misma tarde y sin dilación, Lurkin reunió a todos sus jefes de batallón y les trasladó las órdenes del general Furse y su operativo para el día siguiente.
Previo al ataque, el 1r regimiento del Cabo de Buena Esperanza (CBE) fue enviado a fortalecer la línia de la 9ª en Longueval. Aprovechando la presunta calma nocturna, tres patrullas del CBE avanzaron con sigilo hasta el extremo norte de Longueval para confirmar sus peores pronósticos: la parte septentrional de Longueval formaba un dédalo de nidos de ametralladoras prácticamente inexpugnable. Al día siguiente, la CBE recibió la orden de retirada y se incorporó como reserva al ataque del resto de la BSA.



15 de julio
El operativo táctico de Lurkin para Delville Wood fijó dos regimientos para la ofensiva. El 3r regimiento del Transvaal y el 2º de Orange entrarían por el sector sudoeste del bosque justo al romper el alba. Con un pie en el bosque, el 3º avanzaría lo máximo hasta el norte del bosque consolidando la posición (y trinchera) de Princes Street, la 'avenida' que dividía el bosque por la mitad. La misión del 2º de Orange era eliminar cualquier bolsa de resistencia enemiga al sur de Princes Street y consolidar su posición al sur del bosque a la espera de los contraataques alemanes. En reserva, y fuera del bosque, se quedó el 4º de los South African Scottish (SAS), menos dos compañías que fueron enviadas a reforzar la línea de los Camerons, y el 1º del Cabo de Buena Esperanza, que volvió esa misma mañana de Longueval para incorporarse al ataque general de los Springboks.
Sobre las 4 de la madrugada del 15 de julio, y bajo el mando del Teniente Coronel William Tanner (comandante del 2º de Orange), los regimientos 2º y 3º llegaron a una trinchera de comunicación al este de Longueval junto con el 4º que quedaría en reserva. El avance se inició sobre las seis de la mañana desde una trinchera que ocupaban los Cameron Highlanders) y que se adentrada unos metros en el bosque. Previo al avance, varias patrullas advirtieron a Tanner que que los alemanes solo defendían unas posiciones al norte del bosque, pero que tampoco podían asegurarlo por la poca visibilidad.
La progresión fue dificultosa por la resistencia alemana pero, sobre todo, por la naturaleza del terreno. Delville Wood ya no era el precioso bosque de robles y hayas de antaño sino un espacio sembrado de cráteres y plagado de raíces, troncos y desechos humanos que hacían muy difícil el avance. Guiados por los Cameronians, los Springboks llegaron hasta Buchanan street, la vía más cercana a la entrada del bosque por el sudoeste y que conducía en dirección norte hacia Princes Street. Tanner estableció su cuartel general en Buchanan donde planeó asegurar el sur del bosque para luego alcanzar el punto más al norte e ir asegurando todo el perímetro hasta el sudoeste, recorriendo el flanco que lindaba con Longueval.

El avance fue mejor de lo esperado, sobre las 7.00 de la mañana el 3º Transvaal y una compañía del 2º de Orange controlaban la sección meridional del bosque hasta Princes Street. A las nueve de la mañana el 3º ya ocupaba el área entre Princes y South street. Las compañías A y B ocuparon las posiciones más avanzadas, la C cavó como pudo un parapeto un poco al norte de South Street y la D se aventuró más allá de Princes Street, quedándose en una posición intermedia entre Princess y el límite nororiental del bosque. Las tropas del 2º adelantaron a las del 3º, excepto una compañía y adentraron en el bosque en dirección norte. Las órdenes de Tanner fueron muy claras: subir hasta Strand Street, penetrar en dirección noroeste y mantener la posición. Nada, pero todo. Las tres compañía del 2º lograron hasta el objetivo pero otra cosa era mantenerlo. El frente a ocupar tenía más de kilómetro de longitud y los efectivos muy justos para mantener una línia contínua y compacta. Una primera reacción alemana no tardó en llegar. Los de Orange se vieron sorprendidos por un potente fuego de artillería y ametralladora que procedía del norte del perímetro. Apenas habían cavado lo más parecido a una trinchera que tuvieron que refugiarse tras raíces y troncos. Comenzaron a producirse bajas, tanto por la esquirlas de obús como por los miles de astillas que volaban a consecuencia del bombardeo, pero resistieron. Las unidades al sur del bosque tuvieron una mañana más plácida y fructífera: dos patrullas del 3º hicieron más de 140 prisioneros mientras peinaban el sector al sur de Rotten Row.


A mediodía, la situación parecía controlada. Los sudafricanos habían 'limpiado' gran parte de Delville Wood, alcanzado el perímetro norte y asegurado el flanco derecho que miraba a Ginchy. No obstante, pasadas las 14.30 h. Tanner informó a Lurkin que seguía habiendo bolsas de resistencia. La más importante al noroeste del bosque, donde se unía con el foco de resistencia también al norte de Longueval. A pesar de este obstáculo a las 15.00 de la tarde del 15 de julio la práctica totalidad de Delville Wood estaba en manos británicas. En apenas horas los Springboks habían ocupado Delville Wood, habían capturado más de 140 prisioneros y habían tomado posiciones a lo largo de casi todo el perímetro.
La cuestión, como intuyeron los mandos poco después, no era tomar el bosque si no conservalo. Los planes iniciales de Lurkin consistieron en tomar el bosque, instalarse en todo el perímetro y dispersar las tropas en pequeños destacamentos junto con ametralladoras para defenderlo. Lurkin, sin embargo, ideó una versión muy light del 'bite & hold'. Había desalojado al enemigo pero el 'agarre' al terreno era muy débil, como la resistencia que podía plantar a un enemigo que iba a machacarlos por tres flancos. Y esto es lo que iba a suceder. El factor 'agarre' no fue tanto por la falta de efectivo - que también - sino por la naturaleza del terreno, que lo hacía impracticable para cualquier tipo de defensa efectiva. El suelo, plagado de raíces, troncos y tocones hacía imposible cavar trincheras de más de dos palmos.
A pesar de haber consolidado la posición en el bosque, Lurkin y Tanner coincidieron en dos apreciaciones. La primera referida a la fragilidad del frente norte, la segunda a la virtualidad de la situación, como si los alemanes no hubiesen presentado resistencia para dejarlos entrar en una ratonera. Esto último era más una intuición pero no les falló el pálpito.

Poco después de la 3 de la tarde, una lluvia de obuses anticipó el ataque del 6º bávaro por el perímetro este, procedente de Ginchy. Fueron rechazados pero a un coste muy alto. Tanner se vio obligado a pedir refuerzos: una compañía completa del 2º de Orange había sido aniquilada. Era solo un aperitivo. Sobre las cuatro de la tarde se avistaron tropas alemanes por la bolsa que resistía al noroeste del bosque. Los primeros contraataques por ese flanco no iban tardar. Un brutal bombardeo en el extremo noroeste anticipó un ataque masivo, eran las 16.40 h. Los sudafricanos resistían como podían. A las seis y media Tanner recibió un informe: la línea al noroeste aguantaba de un hilo. Envió una compañía de los South African Scottish al norte para tapar la brecha, otra de los SAS para cubrir a los del 3º y envió unidades del 1º del CBE para ayudar a los de Orange. La posición sudafricana resistía a un precio altísimo, pero en vista de lo que estaba por venir y siendo consciente de su frágil (y absurda) situación, Tanner recomendó replegar a sus Springboks y acortar frente. Defendían 1,5 km de frente con apenas 2800 efectivos.
Lukin accedió. Pero era un brindis al sol.
Congreve conminó a Lurkin a que enviase dos compañías al noroeste del bosque a apoyar un contraataque de la 9ª escocesa contra la bolsa que resistía al norte de Longueval, no a resistir los contraataques alemanes en el bosque !! Como era de preveer no hubo suerte al norte de Longueval. La bolsa alemana resistió. Cayó la noche y llegó el turno de los alemanes.
El mando springbok preveía una noche dura pero se quedaron cortos: fue infernal. El bombardeo alemán sobre Delville Wood fue brutal. En algunos sectores del bosque llegaron a caer hasta 400 proyectiles por minuto, según varias fuentes. El bosque permaneció como una tea encendida la mayor parte de la noche. La culpa fue de las bombas incendiarias y de las toneladas de troncos y raíces que ardieron sin cesar. El gas también apareció como un fantasma nocturno. Era solo el preludio de los tres ataques alemanes que se sucedieron uno tras otro a lo largo de la madrugada, y que apenas pudieron repelerse a con fusilería, bayonetas y algún que otro culatazo.
Sobre las tres de la madrugada el informe que llegó al cuartel general de Tanner era muy inquietante. La esquina noroeste del bosque era alemana. La esquina nordeste la defendía, de izquierda a derecha, una compañía y media del 2º de Natal con una compañía del 1º de soporte. Más a la derecha estaba una compañía del 3º con una del 4º en segunda línea. El extremos sureste del bosque lo defendían dos compañías del 3º y en el flanco meridional lo defendían una compañía del 2º y otra del 3º, con una del 4º de reserva. En el tercio oeste de Princes Street resistía media compañía del 2º que junto a dos compañias del 1º cerrando el flanco defensivo desde Longueval.
El cuartel general sudafricano hervía literalmente. Lo que a las cuatro de la tarde parecían pequeños errores o carencias, a las cuatro de la madrugada era una amarga confirmación: ante las escasas posibilidades de resistir en un sector tan comprometido, entrar en Delville Wood había sido un suicidio. Esa misma madrugada los mandos springboks contactaron con el XIII Cuerpo para exponerles la situación. Sin llegar a proponer una retirada aconsejaban una 'reubicación' de las tropas en el frente.

Continuará en: Springboks en el Somme: la batalla por Longueval y Delville Wood, 15-20 de julio de 1916 (II)

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